lunes, 5 de enero de 2009

PCdelP(PR)-CONACID VI CN.- INFORME BALANCE DEL TRABAJO DE LA COMISIÓN AL VII CONGRESO NACIONAL

INFORME BALANCE DEL TRABAJO DE LA COMISION NACIONAL DE CONTROL Y DISCIPLINA AL VII CONGRESO NACIONAL
1. INTRODUCCION:

El VI Congreso Nacional del Partido tuvo como uno de sus acuerdos importantes, el nombramiento de la Comisión Nacional de Control y Disciplina. Su origen tuvo que ver con la necesidad de institucionalizar la vida interna del Partido y poner fin al abandono y violación de las normas estatutarias lo cual había conducido a errores y deformaciones muy graves, desnaturalizando el centralismo democrático. Por eso es que "el Congreso asume como principio obligatorio para todos sus miembros, la unidad estrecha entre teoría y práctica, palabra y acción. Lo que se dice se hace; lo que se acuerda se cumple, sin privilegios para nadie.

Tal el contenido de la institucionalización de la vida interna del Partido, cuyo eje es el centralismo democrático correctamente asumido. Ello implica poner en pleno juego el Estatuto partidario y los Reglamentos, fortalecer el sistema de control en el cumplimiento de las decisiones, elevar el rol y la autoridad de la Comisión de Control y Disciplina, unir de manera constante y en todos los casos, política y ética, dirección y línea de masas, centralismo y democracia. El hecho de que el VI Congreso se lleve a cabo diez años después de realizado el V Congreso, es un ejemplo negativo que no debe tolerarse en el futuro", dice la Resolución General del VI Congreso (Pág. 5).

También tuvo que ver en su origen de la Comisión de Control, la constatación del divorcio entre política y ética, discurso y conducta práctica, como expresión del formalismo impregnado en el Partido y que se expresa con mayor nitidez cuando se acceden a esferas de dirección o se participa en el Parlamento, los gobiernos locales y también en la conducción sindical. Por eso es que la Resolución General del VI congreso estableció que, "actitudes y comportamientos pragmáticos (utilitaristas); aprovechamiento con fines personales de espacios y relaciones que el Partido ha conquistado en la esfera oficial o en la organización de las masas; grupismo nucleado en torno de intereses específicos; autonomismo personal a que recurren no pocos camaradas una vez llegados a la función pública...; criterio abierto o velado de que al Partido se llega para sacar ventaja o "hacerse una carrera" ...; comportamientos sectarios que llevan a conductas liquidadoras, grupistas, a los métodos vedados de la intriga o la chismografía en lugar de la crítica franca y honesta para corregir los errores o resolver contradicciones entre la actividad pública y privada, etc; no son extraños en nuestras filas". Por eso es que el VI Congreso resolvió que "la dirección del Partido tiene al respecto una responsabilidad grande que no puede soslayar" y que "deben tomarse medidas y correctivos a la situación atendiendo al fortalecimiento del espíritu y actitud comunistas, al reforzamiento del partidismo, a la asunción estricta de la línea, programa y normas estatutarias. "De ahí que el Congreso concluyó que "tiene importancia especial fortalecer el papel de la Comisión de Control, su autoridad y su capacidad de acción". (Resolución General VI Congreso, Pág. 9).

Los Estatutos del Partido aprobados por el VI Congreso Nacional, en su Capítulo XII normó lo relacionado a la Comisión de Control y Disciplina, en sus Artículos 64, 65 y 66, señalan las atribuciones de la misma:

A) Promover la educación de los militantes con respecto a la aplicación de la disciplina y normas estatutarias.
B) Velar por el cumplimiento de los acuerdos congresales, los dispositivos estatutarios y la disciplina del Partido.
C) Estudiar los casos de infracción grave a la disciplina del Partido.
D) Recomendar las sanciones sobre los casos de infracción grave, así como abordar los problemas disciplinarios tomados por los organismos intermedios o de base. (Art. 65 de los Estatutos. VI Congreso Nacional).

El Asunto de la disciplina partidaria está contemplada en el Capítulo VIII, del artículo 36 al artículo 45. El desarrollo de este articulado y de las atribuciones de la Comisión estan contenidos en el Reglamento de la Comisión de Control y Disciplina del VI Congreso Nacional, aprobado en noviembre de 1994 y publicado en "Moral Revolucionaria” Nº 1. 1 de mayo de 1995.

2. EVALUACION DEL TRABAJO.

EL CONTROL PARTIDISTA


El Control partidista tiene fundamentalmente un carácter educativo y político. Sus objetivos son: a) establecer la correspondencia entre la actividad política realizada con las exigencias que provienen de los acuerdos, resoluciones, planes, normas y principios establecidos o acordados en las distintas instancias partidarias; b) Poner al descubierto los resultados de la actividad práctica del objeto materia de control y establecer las desviaciones producidas o las omisiones en relación con los objetivos planteados, señalando las vías para la superación de las deficiencias, dificultades y errores, ya sean de carácter objetivo o subjetivo que se manifiesten en el trabajo.

El Control es inherente a la dirección de toda actividad social. Toda actividad que se dirige según normas, programas, actividades y tareas, persigue el cumplimiento de objetivos. La tarea del control es contribuir al aseguramiento de su cumplimiento. No es posible dirigir si no se controla el cumplimiento de los acuerdos y resoluciones aprobados y de las tareas que de los mismos se deriven.

El control no es algo independiente del resto del trabajo partidista. El control verdadero es el que busca el perfeccionamiento de todo el trabajo partidista; es una parte integrante de toda la actividad del Partido. Las funciones de control corresponden a todos los organismos, desde la base hasta los organismos superiores de dirección. La comprobación permanente de la situación real de las cosas, es la forma fundamental de comprobar y controlar el cumplimiento de los estatutos, acuerdos, resoluciones, planes y tareas.

CARACTERISTICAS DEL CONTROL PARTIDISTA

El Control partidista debe ser preventivo. Su objetivo fundamental debe ser contribuir oportunamente a que no se cometan errores y a que se superen las deficiencias y las consecuencias que de ello se deriven.

El control debe ser sistemático. Es decir que no debe ser realizado por etapas o sólo en momento determinados, sino que el control se hace desde el momento de la toma de la decisión, hasta su cumplimiento definitivo.

Tiene carácter masivo en muchos de sus aspectos y formas. Esto significa que en la ejecución de las actividades de control, tienen participación todos los integrantes del Partido a través de diversas formas.

Según los Estatutos del VI Congreso del Partido, Capítulo II, sobre los Deberes y Derechos del Militante (Arts. 6 y 7), todo militante del Partido, individual y organizado en su instancia pertinente, participa en aspectos relacionados con actividades de control. El artículo 25 establece que "todo el partido basa su organización y funcionamiento en los principios fundamentales del centralismo democrático, la crítica y la autocrítica, la dirección colectiva y la responsabilidad individual, el ejercicio del control y la rendición de cuentas". En el capítulo VIII sobre "La Disciplina partidaria, estímulos, faltas y sanciones", se establecen pautas, normas y obligaciones que competen a toda la militancia. Por eso, su carácter masivo del control partidista.

Los resultados deben ser públicos. Las conclusiones de una acción de control se deben difundir, guardando las reservas del caso cuando la situación del Partido así lo exige.

Debe tener un fin y contenido educativo. Se debe procurar establecer una interrelación entre el control y el autocontrol, la crítica y la autocrítica, la disciplina y la autodisciplina partidista. El control partidista debe contribuir a formar la conciencia comunista de los militantes. Cuando se trata de aplicación de sanciones, éstas no debe buscar aniquilar a ningún militante, sino que debe servir para evitar que los mismos errores se repitan en otros militantes. La fuerza educadora del control partidista se expresa a través de la conciencia de cada miembro del Partido, y el autocontrol individual o colectivo es expresión del nivel de conciencia de cada comunista.

COMO ORGANIZAR EL CONTROL PARTIDISTA
A) Aspectos Generales:


Toda institución social, educativa, cultural o política, se traza objetivos y metas a alcanzar en un período determinado. Los encargados de darle concreción a tales aspiraciones, son sus dirigentes como cuerpo colectivo, quienes interactúan de la mejor manera para darle funcionalidad a su institución. Tal es el caso también de los Partidos políticos como el nuestro que tiene objetivos estratégicos definidos, cuyo logro será el resultado de lo que paso a paso vayamos haciendo desde hoy y estar preparados para cualquier contingencia. Para esto se requiere que nuestros dirigentes en todos sus niveles, deben estar persuadidos que la dialéctica del desarrollo social en cada etapa exige del individuo mayores requisitos: nivel de conocimientos, cultura, cualidades ideológicas y morales.

Nos estamos refiriendo a la dirección política entendida como ciencia y como arte pues "una de las causas fundamentales de la crisis del Partido está referida a la crisis de dirección", según señala con énfasis la Resolución General del VI Congreso, ya que se trata de "una manera de dirigir... que ha devenido en verdadero freno para el avance partidario". (ídem)

En el trabajo de dirección política, los dirigentes del Partido deben manejar cuatro criterios básicos que tienen que ver con la conducción partidaria: planeación, organización, ejecución y control.

La planeación (planificación) comprende la determinación de los objetivos, acciones y metas fundamentales de la actividad del partido para un período determinado, sobre la base del principio de partir de la realidad. Todos los dirigentes planifican, en diferentes grados, según su nivel, demostrando su capacidad de preveer y proyectar, de tomar decisiones y concretar en planes las tareas necesarias para la consecución de los objetivos previstos. Esta tarea debe realizarse colectivamente. La toma de decisiones parte del estudio y del análisis de la realidad y de las circunstancias que nos rodean.

La organización abarca la creación de una red de relaciones (de coordinación, subordinación, sucesión, compatibilidad, etc.) que aseguran la integridad del sistema, la correlación óptima entre sus componentes, las vías de enlace para que la información circule continuamente entre dirigentes y militantes. Con esta función el dirigente pone a prueba su capacidad para distribuir su tiempo y el de los militantes, determinando qué tareas cumplir y quiénes la harán; su capacidad de procesar rápidamente la información recibida; de darle un orden de prioridad a los problemas y resolverlos con diligencia. La esencia de este concepto radica en la capacidad para lograr los resultados adecuados por la vía más correcta y con el máximo ahorro de fuerzas, medios y tiempo.

La ejecución y motivación tiene que ver con la realización de las tareas. Es la parte práctica del trabajo político y la que se muestra hacia afuera. Es la que pone de manifiesto el accionar del Partido en sus diversas instancias y áreas de trabajo. Este trabajo requiere que los militantes estén debidamente motivados con el ejemplo de sus dirigentes. Esta motivación puede ser positiva o negativa. Es positiva cuando los dirigentes son los primeros en la ejecución de las tareas; son negativos, cuando los dirigentes caen en el burocratismo y la rutina.

El Control, es la función mediante la cual el dirigente determina si la actividad realizada o en proceso de ejecución se efectuó o se efectúa de acuerdo con lo planificado, con lo cual contribuye a la elevación de la eficiencia del trabajo y a la educación del colectivo.

Con esta función el dirigente pone a prueba, tanto su capacidad para velar por el cumplimiento de las tareas asignadas a los militantes, como por el cumplimiento de las suyas, pero también su capacidad para lograr que cada miembro del colectivo participe en el control de su propio trabajo y en el de todos los demás miembros. Pone a prueba también su capacidad para ser receptivo a la exigencia de los militantes, de la misma manera que lo es ante la exigencia de las instancias superiores.

El control proporciona al dirigente los elementos necesarios para establecer una justa valoración de las actitudes, la conducta y de los resultados del trabajo de cada uno de los militantes y hacer uso adecuado de los mecanismos de la emulación.

Para controlar o verificar la ejecución de las decisiones adoptadas se deben tener en cuenta los siguientes métodos:

a) No juzgar por las promesas sino por los resultados del trabajo realizado.
b) No juzgar por el plan en el papel elaborado sino por la realidad: hay que constatar si se ha cumplido en la práctica o se ha hecho para cubrir las apariencias. No confiar sólo en los informes; hay que verificar lo que se dice haber hecho.
c) Priorizar el contenido y no sólo el aspecto formal y ver si una decisión ha sido ejecutada de manera correcta o si ha sido tergiversada.
d) Efectuar la verificación no sólo de arriba abajo, sino también viceversa.
e) Efectuar el control de manera sistemática y constante.
f) Participación personal de los propios dirigentes.

LA DISCIPLINA PARTIDISTA

"El Cumplimiento de la disciplina es una obligación ineludible para todo miembro del Partido. La disciplina debe ser consciente, resultado de la libre emisión y discusión de opiniones y debe ser asegurada con un adecuado control y rendición de cuentas de las tareas" (Art. 36 de los Estatutos del VI Congreso del Partido).

¿Qué es la disciplina? La disciplina es una institución partidaria (entendida como sistema de relaciones) que tiene que ver con la estructuración de las relaciones de autoridad, la que a su vez comprende: el poder, la dependencia y la responsabilidad.

El poder es la capacidad de hacer algo. Dentro de las organizaciones partidarias, esta capacidad la representa la influencia que ejerce una persona sobre los demás. El poder de una persona es medido por la capacidad que tiene de hacer que las otras personas hagan lo que uno desee, dentro de los acuerdos, directivas y normas partidarias. El grado en que un dirigente puede impactar sobre los objetivos del Partido y la forma como se persiguen, estará determinado por su poder.

El poder y la autoridad. Comparada con el poder, la autoridad representa un derecho de la organización para hacer algo basado en el puesto que un dirigente posee. Como Secretario General del partido, éste tendrá el derecho de vigilar las actividades de los integrantes de éste (del Comité Central y del Buró Político, por ejemplo). Como responsable de una Comisión Nacional o de un Comité Regional, el dirigente habrá de poseer el derecho de supervisar a los miembros de su Comisión o Comité, respectivamente, y podrán exigir cierto nivel de actuación o de resultados. En el Caso de la Comisión de Control y Disciplina, su autoridad se basa en las atribuciones que le confirió el VI Congreso Nacional.

Pero la autoridad no se impone con el rigor; la disciplina basada en la brusquedad es disciplina falsa y no puede ser sólida, puesto que es ajena a la confianza. La brusquedad y la desatención no sólo son perjudiciales por que impiden que el colectivo trabaje y actúe normalmente, sino que dan lugar a que las personas se sientan, con razón, descontentos de ciertos dirigentes autoritarios.

Ligado al concepto de autoridad está la obediencia. La obediencia ligada a sentimientos de respeto, de simpatía política, de fidelidad y de lealtad partidaria, es una de las más valiosas; es intensa y duradera. Una forma totalmente distinta es la obediencia movida por cálculo. Se trata de individuos oportunistas que por interés personal, se muestran sumisos, complacientes, aduladores, y tratan de agradar para obtener por estos medios alguna ventaja, aunque en el fuero interno piensen de un modo totalmente opuesto. Es una traición a sus propias convicciones.

Por responsabilidad, se entiende la aceptación de una persona de sus propias obligaciones y deberes y esta percepción de responsabilidad habrá de estar ligada a la personalidad del individuo.

La dependencia, implica que una persona responda de sus actos ante otra. Significa rendir cuentas ante su responsable, pero en ocasiones podrá significar la explicación de su comportamiento ante el líder de su partido o ante otro dirigente envestido de jerarquía y poder.

"La disciplina es la asimilación y aceptación consciente y lúcida de las directivas a ejecutar y no la aceptación pasiva, mecánica, carente de razón y opinión" dice el artículo 21 del Estatuto del Partido, al referirse al centralismo democrático. Luego agrega, "La disciplina así entendida y practicada, no anula la personalidad, la iniciativa ni la libertad, más bien las canaliza en función de los lineamientos partidarios y cierra el paso al anarquismo irresponsable y ajeno a todo cauce orgánico. Sólo con una disciplina proletaria, única e igual para todos será posible alcanzar la unidad de voluntad en el Partido, incompatible con la existencia de fracciones".

El tema de la disciplina partidaria no ha sido desarrollado con mayor intensidad, a pesar del esfuerzo inicial de la Comisión de Control. Pero no es un tema aislado; está en íntima relación con los Siete grandes problemas del Partido que abordó el X Pleno del Comité Central en noviembre de 1998. El problema fundamental para el caso de la disciplina partidaria está relacionado concretamente con la "debilidad en el ejercicio del centralismo democrático, el sistema de comités y el uso racional de los cuadros, en lo organizativo" que tiene su base en el espontaneísmo y empirismo en lo ideológico.

El VII Congreso del Partido debe asumir y encarar con convicción la solución a estos problemas; caso contrario, el Partido no avanzará significativamente.

POLITICA DE SANCIONES

La política de sanciones en particular está orientada a exigir responsabilidad a los militantes que incumplan sus deberes que se establecen en el artículo 6 de los Estatutos, así como a quienes desempeñan la labor de dirección.

La política de sanciones está basada en la necesidad de garantizar la calidad y pureza del partido, para lo cual no debemos ser ni tolerantes ni implacables.


No podemos ser tolerantes con los errores y defectos, con las faltas y las violaciones de las normas establecidas, porque el partido perdería su fuerza, su calidad de destacamento y vanguardia y los militantes se corromperían. No podemos ser implacables con los que cometen faltas y errores, porque entonces destruiríamos a los hombres.

La política de sanciones del Partido, inspirada en estas ideas, concibe las sanciones con un criterio formativo, educativo. Se trata de hacer comprender las causas y la índole de los errores y faltas cometidas, de modo que no se reincida en ellas. También contempla sanciones que excluyen del partido a quienes violen la línea política del Partido y otras faltas cuya gravedad ameritan la expulsión.

El articulo 39 de los Estatutos establece las faltas por las que será sancionado disciplinariamente el militante, y el artículo 41 estipula que "las sanciones disciplinarias se aplicarán según la gravedad de las faltas y el grado de responsabilidad del militante. Ellas son: a) Amonestación; b) Amonestación severa con conocimiento de todo Partido; c) Destitución del cargo que ocupa en el partido con pérdida del derecho a elegir y ser elegido; d) Suspensión de sus derechos por tiempo determinado; e) Suspensión de la militancia; f) Expulsión de las filas del partido con conocimiento de las masas; g) Otras sanciones revolucionarias.

3. EVALUACION CONCRETA:

A) Primera Etapa: El trabajo inicial: 1994 - 1995

Justo es reconocer que la Comisión de Control empezó sin experiencia en este campo. Hubo una etapa de aprendizaje sobre el control partidista sobrepasando la dificultad de fuentes bibliográficas y sobretodo de experiencias específicas. Un primer paso significativo fue la elaboración del Reglamento de la Comisión de Control en el que se especificó las atribuciones de la Comisión en sus cuatro áreas de trabajo:

a) Respecto a la educación de los militantes; b) Sobre el cumplimiento de los acuerdos congresales, los dispositivos estatutarios y la disciplina del Partido; c) Respecto a los casos de infracción grave a la disciplina del Partido y d) Respecto a las recomendaciones de sanciones.

Es un valioso instrumento que lamentablemente no fue usado a plenitud. Hubo trabas, barreras y bloqueos para su aplicación. No fue asumido por el conjunto del Partido. Debe ser sometido a evaluación y constatación con la realidad, para superar las limitaciones y hacerlo operativo.

Preocupados por el qué hacer, la Comisión realizó estudios teóricos sobre el control partidista partiendo de la realidad del Partido y se llegó a definir el Control partidista y a precisar sus cinco características anotadas en la primera parte de este documento.

Asumiendo la importancia de la prensa y la labor informativa iniciamos la publicación de nuestro boletín MORAL REVOLUCIONARIA, cuyo primer número apareció en mayo de 1995 y el Nº 2 en noviembre del mismo año.

Corresponde a esta primera etapa, los primeros pasos en el tema de la disciplina partidaria, con relación a la aplicación de sanciones. Vimos un caso pendiente del V Congreso referente a la solución definitiva sobre la solicitud de reconsideración de Santiago Chávez, ex miembro del anterior Comité Central que había sido expulsado del Partido. Con Resolución Nº 01-95-CC y D aprobada por el IV Pleno del Comité Central en junio de 1995, se resolvió "No haber lugar a la solicitud de reconsideración de la resolución de expulsión de las filas del Partido del dirigente del C.C. Santiago Chávez". El caso quedó cerrado. (Ref. Moral Revolucionaria Nº 2).

Con la Resolución Nº 02-95-CC y D, aprobada por el IV Pleno del C.C. sobre la participación en el proceso electoral de abril de 1995, la Comisión Nacional de Control hizo un llamado a "asumir autocríticamente la responsabilidad política que le corresponde a cada uno de los organismos de la dirección nacional, por haber actuado al margen de la táctica, del Estatuto, Directivas y Resoluciones que normaron la actividad del Partido en el proceso electoral del 9 de abril del año en curso" (1995). También corresponde una "severa amonestación a los cc. que fueron candidatos a congresistas en las elecciones de 9 de abril (1995) que actuaron al margen de la táctica del Partido, realizaron campañas individuales y a quienes violaron los acuerdos del III Pleno; de manera particular, los casos específicos de los cc. candidatos de Ancash y Andahuaylas, así como del c. Alcalde de Barranca.

Mediante la misma Resolución, el IV Pleno del C.C. (Junio 1995) acordó "Hacer un llamado a toda la militancia del Partido a emular la actitud política y el espíritu partidista de los cc. del Comité Local "Surco Rojo" (Moral Revolucionaria Nº 2).

B) Etapa de afirmación: (1996 - 1997)

La Comisión de Control fue perseverante en la exigencia de la presentación de planes, sobre todo del Comité Central y sus respectivas Comisiones; del mismo modo también fue exigente en la evaluación de dichos planes. Lo que empezó entre 1993-94 se afianzó con las presentaciones de planes para cada año lectivo, así como el primer plan cuatrianual. Pero la sola presentación de planes no asegura la eficiencia ni la eficacia en el trabajo. Se requiere la organización del mismo, la ejecución de las actividades y tareas y la evaluación del trabajo.

Se ha logrado la determinación del control partidista en dos áreas interrelacionadas: A) El Control como parte del sistema de dirección en todo el Partido; B) El control específico que corresponde a la Comisión de Control y Disciplina (Art. 65 de los Estatutos).

En Moral Revolucionaria Nº 3 (abril 96) se avanzó en la sistematización del Control partidista y sobre la disciplina partidaria. Es importante también el señalamiento del perfil de los miembros de las Comisiones Regionales de Control, cuyas características deben ser: a) Nivel de conciencia política; b) Madurez ideológica; c) Disciplina y responsabilidad; d) Cualidades morales: honradez, honestidad, sinceridad, modestia y sencillez; e) Tenacidad, energía, decisión; f) Capacidad de persuasión; g) Disposición para el estudio y la superación; h) Nivel de autoridad alcanzada en las filas del Partido por su práctica y mística revolucionaria.

Pero no basta la orientación general. Debió establecerse un mayor acercamiento a los Comités Regionales para ayudarlos a resolver sus problemas, y a recoger la propia experiencia de las bases. Esta es una limitación que deberá superar la nueva Comisión de Control, sobre lo ya avanzado.

CAMPAÑA NACIONAL: HACIA EL FORTALECIMIENTO DE LA MORAL COMUNISTA

Con el Nº 5 de MORAL REVOLUCIONARIA, en Julio de 1997 la Comisión Nacional de Control lanzó la Campaña Nacional HACIA EL FORTALECIMIENTO DE LA MORAL COMUNISTA con los siguientes objetivos.

Generar un movimiento de toma de conciencia para ubicar al Partido en el centro de la preocupación y atención de los dirigentes, cuadros y militantes, en tanto fuerza promotora, impulsora, organizadora y dirigente de la lucha por la revolución social, y en tanto organización que empieza a prefigurar en sus actitudes, métodos y estilos, los elementos nuevos que configuran la futura sociedad socialista.

Revalorar el papel del Partido y el honroso título de comunistas que nos corresponde, combatiendo la presencia de concepciones y prácticas liberal-burguesas, haciendo esfuerzos para asumir el espíritu partidista como norma de vida.

Motivar al partido en su conjunto, a prestar atención a las causas que dificultan e impiden salir de la crisis partidaria, emprendiendo un debate serio, una lucha ideológica donde teoría y práctica, crítica y autocrítica, iniciativa y disciplina, palabra y acción, democracia y centralismo, estén presentes e interrelacionados.

Propiciar la toma de conciencia en el partido para la comprensión y asimilación del significado y la importancia de la moral comunista, motivando el cambio de actitud en los militantes del Partido hacia la asunción de los principios, los valores, los métodos y estilos comunistas.

Con el respectivo Plan específico y el material de estudio correspondiente, se hizo de conocimiento de las bases del partido, esta Campaña. Conforman dicho material los siguientes temas: Marco teórico para el estudio de la Moral Comunista, Importancia de las Células Comunistas, ¿Qué es ser Militante Comunista?, Unir la Teoría y la Práctica, sobre el Autosostenimiento y, Principios Básicos de la Moral Comunista.

El lanzamiento de esta Campaña fue muy importante, pero tuvo serias limitaciones en la práctica. La Comisión de Control no tuvo la capacidad suficiente para comprometer a todo el Partido en esta tarea nacional. Sóla fue aceptada formalmente, más no hubo el esfuerzo necesario para su efectiva realización. No obstante la permanente insistencia de la Comisión para que sea asumida por todo el Partido, hubo trabas y barreras que dificultaron su implementación. Ni el Comité Central ni el Buró Político del mismo hicieron los esfuerzos suficientes para asumirla. La incomprensión de su importancia, hizo que apareciera como una tarea aislada de la Comisión de Control y no como una tarea de todo el Partido. Sin embargo es una importante experiencia que debe ser evaluada para su relanzamiento.

I REUNION NACIONAL DE CUADROS DE CONTROL

En setiembre de 1997 se llevó a cabo la Primera Reunión Nacional de Cuadros de control con asistencia del Secretario General del Partido, evento que fue calificado por los asistentes como muy importante por la franqueza con la que se trataron los problemas del Partido en lo referente al control y disciplina partidaria. Se trataron temas importantes como: el control partidista, la modificación del Reglamento de la Comisión de Control y las Orientaciones especificas para el control partidista.

Entre las principales conclusiones mencionamos las siguientes:

La incomprensión de los problemas de dirección, sobre todo lo relacionado a como ejercer una real dirección, tema que debía ser preocupación del Comité Central, pues si no se resuelven los problemas del partido no se resolverán los demás problemas. La base está en el funcionamiento del Sistema de Comités sólidos.

Todos los dirigentes deben tener conciencia de lo que significa ser dirigente en los hechos y no sólo de palabra. Muchos cuadros y dirigentes no sienten al Partido como el centro de sus preocupaciones.

La importancia de la Comisión de Control debe estar reflejada en su responsabilidad ética y en su contribución a fortalecer la autoridad de los organismos del Partido. Ayudar a lograr la estabilidad en el Partido.

La Comisión de Control debe contribuir a la institucionalización de la vida del Partido; es decir el establecimiento de la legalidad en el Partido; la importancia de los Estatutos del Partido es fundamental.

Se debe avanzar en la organización del Sistema de Control.

Profundizar la educación de los militantes para el cumplimiento de las normas estatutarias y la disciplina del partido.

Resolver los casos pendientes de infracción a la disciplina partidaria y recomendar las sanciones sobre las mismas.

Realizar reuniones de estudio sobre el Sistema de Dirección, Centralismo democrático y del Estatuto del Partido.

C) Etapa de Limitaciones

Hasta la publicación de Moral revolucionaria Nº 6, en julio de 1998 se pudo sentir la presencia de la Comisión de Control en la militancia del partido. Las limitaciones económicas del Partido, la no insistencia para el desembolso de las partidas correspondientes, según el presupuesto aprobado en los respectivos plenos, y, la subestimación del trabajo de control partidista, motivaron la suspensión de la publicación de los números siguientes del Boletín de la Comisión, a pesar de tener los materiales temáticos. Entre julio de 1998 y 1999 deberían haberse publicado los números 7 y 8 y durante el presente año ya debía estar en circulación el último número. En el presente año hemos solicitado oportunamente la partida correspondiente, pero la Comisión no fue atendida. Por supuesto que no desmerecemos las otras áreas de trabajo que el partido priorizó; pero es necesario informar esta anómala situación que ha trabado nuestro trabajo.

Sin embargo, a lo interno, al Comisión ha continuado su labor, centrada en la solución de los casos pendientes sobre infracción a la disciplina del Partido; pero aún así reconocemos autocríticamente que se deja sentir la presencia de la Comisión hacia la militancia.

El cambio de domicilio del Presidente de la Comisión para residir en forma permanente en el norte, dificultó aún más el trabajo, pues se debilitó el enlace con el Buró Político y la asistencia regular a sus sesiones, siendo ésta eventual, ya que no fue convocado con regularidad. Pero el desplazamiento del Presidente, no invalidó su trabajo político; por el contrario, fue asimilado para el trabajo partidario en otros frentes, junto a otro miembro de la Comisión de Control; su disposición para el trabajo partidario fue total, siempre al servicio del Partido. Su labor será materia de evaluación del respectivo Comité Regional (C.R. "César Vallejo").

CUMPLIMIENTO DEL MANDATO ESTATUTARIO

A. En relación a la promoción de la educación de los militantes con respecto a la aplicación de la disciplina y normas estatutarias, la Comisión se interesó por este asunto, a través del Boletín Moral Revolucionaria en sus 6 ediciones, trípticos, Directivas y orientaciones. Se insistió en forma permanente en el estudio del ESTATUTO del Partido en forma integral. Se orientó para que en todas las Escuelas del partido, en sus distintas instancias, se tratara dicho asunto; pero no hubo el seguimiento del caso. Hay limitaciones en este aspecto.

B. Respecto al control del cumplimiento de los acuerdos y resoluciones congresales, de los Plenos del Comité Central, eventos nacionales, planes de trabajo del C.C. y sus respectivas Secretarías:

• Ha sido preocupación de la Comisión de Control que todos los organismos del Partido elaboren sus Planes de Trabajo, así como aseguraran la organización y ejecución de las actividades y tareas planificadas. En sucesivos eventos del partido hemos reiterado esta necesidad; incluso hemos sido muy críticos sobre las responsabilidades individuales de los miembros del Comité Central, sobre todo de aquellos dirigentes que sólo asisten a los eventos, pero no se sabe nada de su actividad concreta como miembro de la Dirección Nacional. La Comisión ha sido exigente en asegurar una difusión oportuna de los acuerdos y resoluciones de los eventos. Así por ejemplo, se insistió reiterativamente para la publicación de los Acuerdos del VI Congreso Nacional. Los Estatutos fueron publicados en diciembre de 1994 y la Resolución General, se publicó en abril de 1995. No se publicaron, los demás documentos. Esta experiencia no debe repetirse.

• También la Comisión fue exigente con la aprobación del reglamento de los Estatutos, situación anómala que debe ser resuelta oportunamente.

• Se ha sido insistente en la Convocatoria al VII Congreso Nacional del Partido, en los plazos estatutarios. De esto hay constancia en el B.P. y de manera particular en "Moral Revolucionaria Nº 6 (Julio 1998) en el que reproducimos las 12 grandes tareas del VI Congreso (Resolución General).

• En 1998 se abordó con fuerza el tema de la disciplina partidaria. Se publicó el tríptico: EL CUMPLIMIENTO DE LA DISCIPLINA: Obligación ineludible para todo miembro del Partido, con el objetivo de llamar a la reflexión a la militancia sobre este asunto tan importante para el Partido. La situación de crisis del partido y el poco interés de los organismos centrales de dirección, no permitieron avanzar significativamente.

C. En cuanto a los casos de infracción grave a disciplina del Partido, la comisión ha hecho el esfuerzo necesario para el tratamiento de los casos correspondientes. Dejamos constancia que recibimos casos pendientes del anterior Comité Central, los cuales han sido resueltos. Los casos graves del período post VI Congreso han sido resueltos con recomendaciones de sanciones que los sucesivos Plenos del Comité Central determinaron.

Reconocemos autocríticamente que la lentitud fue una constante en este campo, porque son asuntos sumamente complejos que requieren un tratamiento especializado. Precisamos y descartamos cualquier interpretación subjetiva, como la opinión de que no hemos querido ver estos casos. Los hemos tratado, pero su complejidad ha limitado nuestro trabajo, lo que se agrava por la falta de los medios necesarios.

Comprendemos que la militancia ve la eficacia de la Comisión por los resultados en materia disciplinaria, sobre todo, lo referido a sanciones. "Si no hay sanciones, entonces la Comisión de Control no vale", es el razonamiento de algunos camaradas. Nos explicamos esta actitud, pero consideramos que es una apreciación unilateral del trabajo de control como función específica de nuestra Comisión. Es necesario avanzar la hacia comprensión integral de la labor de control partidista. Sin embargo, reconocemos que en materia disciplinaria y sobre todo en el aspecto de investigación de casos de infracción a los Estatutos en materia disciplinaria, tenemos serias limitaciones.

BALANCE DEL TRABAJO

Es necesario distinguir las atribuciones de la Comisión divididas en dos áreas; una está referida al control específico del cumplimiento de los acuerdos congresales, planes de trabajo, eventos nacionales, Estatutos del partido, etc. El segundo aspecto se refiere a la disciplina del Partido y, dentro de este campo está el asunto coercitivo; es decir la aplicación de sanciones, cuando el caso lo requiere, según los artículos 39 y 41 de los Estatutos del VI Congreso Nacional.

Ha habido avances relativos en la primera área, destacando el aspecto preventivo, educativo y de orientación. Es deficitario aún el trabajo en materia disciplinaria, porque no contamos todavía con los instrumentos específicos, además de la complejidad de la materia.

El Saldo es positivo, más allá de las limitaciones. Fue un acierto el nombramiento de la Comisión de Control por el VI Congreso Nacional del Partido. El Boletín Moral Revolucionaria ha sido un acierto. Su contenido es de actualidad; la temática debió merecer mejor atención por todos los organismos partidarios. Hubo una percepción unilateral por parte de la dirección del partido, incluso, subestimación. Esto constituye una traba para el trabajo. Sin embargo, las semillas están sembradas.

Han sido limitaciones o barreras para un mejor trabajo los siguientes hechos: incomprensión de la función de control por la dirección del partido, la falta de recursos y de infraestructura, falta de normatividad específica, no hay parámetros para la aplicación de sanciones; también, las pocas reuniones nacionales, poco contacto con las bases. la falta de compenetración con el trabajo propio de control; la actitud pusilánime de la Comisión frente a algunos casos, en materia disciplinaria. Como resultado de todo ELLO NO SE HA LOGRADO ESTABLECER

EL SISTEMA NACIONAL DE CONTROL.

La Comisión de Control ha debido obtener mayores logros. Consideramos que quienes hemos fallado somos sus integrantes. Asumimos autocríticamente esta responsabilidad y particularmente el Presidente de la Comisión. Hay un hecho que influye negativamente en el trabajo. Se trata de la dispersión geográfica de sus miembros; experiencia que hay que asumirla para que nos sirva de lección. Otro hecho que impide un mejor trabajo de control es la no consolidación de las Comisiones Regionales de Control.

También está el hecho de la falta de un sistema permanente de retroalimentación, para lo cual se necesita contar con un soporte de información oportuno, veraz y eficiente.

De la correcta valoración de los aspectos positivos así como de las limitaciones mostradas en nuestro trabajo, el Congreso Nacional del partido ha de sacar las mejores lecciones para perfeccionar el trabajo de control partidista, tanto como parte del sistema de dirección, así como en lo referente a las funciones especificas de la Comisión de Control.

Camaradas asistentes al VII Congreso Nacional de Partido:

Ponemos a consideración del magno evento partidario este modesto trabajo que ha sentado las bases para mejorar el control partidista. Pusimos lo mejor de nuestro empeño, pero aún así nos autocriticamos. Ponemos nuestros cargos a disposición del Congreso y de manera particular, la Presidencia expresa su firme y claro deseo de no continuar en la Comisión de Control. Pienso que puedo realizar un trabajo más efectivo en otra área, si es que el Partido así lo decide, o si no, continuaré modestamente desde mi base.

Camaradas:

Hemos ingresado a un período de confrontación política muy serio contra la dictadura instalada fraudulentamente para un tercer período consecutivo, y con el modelo neoliberal. Seamos capaces de seguir el ejemplo de José Carlos Mariátegui, quien causa admiración por la majestad de su conducta social; porque es ésta, el nervio conductor de su extraordinaria personalidad humana en el Perú, respaldando a su orientación doctrinaria marxista - leninista.

Perú, Noviembre del 2000
Edición 2005
COMISIÓN NACIONAL DE CONTROL Y DISCIPLINA
VI CONGRESO NACIONAL
PC del P. - P.R.
(C) Copyright CONACID- "Sección de Publicaciones por Computadora"
Edición Reservada para Uso Institucional
Partido Comunista del Perú
(Patria Roja)

domingo, 4 de enero de 2009

COMPENDIO DE NORMAS DE REGLAMENTO SOBRE CONTROL Y DISCIPLINA-VII CONGRESO NACIONAL

COMPENDIO DE NORMAS DE REGLAMENTO SOBRE CONTROL Y DISCIPLINA
TITULO VIII
DE LA COMISION DE CONTROL Y DISCIPLINA

Art.74.- La Comisión Nacional de Control y Disciplina elegida en el Congreso Nacional (Art.39 del estatuto) es parte del sistema de dirección del partido. Es autónoma en lo que se relaciona a las funciones y tareas inherentes a su ámbito y está supeditada en lo político a las orientaciones del Comité Central. El mismo criterio se aplica en la relación partidaria con las comisiones y responsables de control en los comités intermedios.

Art.75.- Los encargos congresales a la Comisión Nacional de Control y Disciplina establecidos en el Art.40 del estatuto se canalizan a través de las instancias correspondientes en todos los niveles; con presencia en sus respectivas reuniones ordinarias y extraordinarias, opinión en las jornadas de balance orgánico y elaboración de planes; participación en el sistema de formación ideológica para la promoción de la educación de los militantes en la disciplina partidista; estudiando y proponiendo resoluciones sobre sanciones y faltas estatutarias a cualquier militante u organismo del Partido; estableciendo un sistema nacional de control y disciplina que emana de las comisiones y responsables elegidos en los distintos eventos congresales de la estructura orgánica y normado por el Estatuto, presente reglamento y normatividad específica autorizada por el Art.42 del estatuto.

Art.76.- Para facilitar el mejor cumplimiento de los encargos congresales establecidos en el Art.40 del Estatuto, la Comisión Nacional de Control y Disciplina en pleno participa de las sesiones del Comité Central con voz pero sin voto; su Presidente, o en ausencia de éste su vicepresidente, asiste como invitado permanente a las reuniones de Buró Político. Lo mismo ocurre en su nivel con el presidente de la comisión regional de control. Los congresos de los Comités Locales y Zonales directamente vinculados al comité central eligen a un responsable de Control y Disciplina, quienes participan con voz de sus reuniones plenarias.

Art.77.- La incompatibilidad a ser integrante de un Comité y de la Comisión de Control a la vez, definida en el Art.43 del Estatuto, incluye la participación como dirigente de un organismo y su inclusión en el aparato auxiliar del mismo. No restringe el deber estatutario de militar en una célula, salvo las especiales, ni el cumplimiento de las tareas políticas y partidarias de las instancias correspondientes.

TITULO IX
DE LA DISCIPLINA, ESTIMULOS, FALTAS Y SANCIONES
CAPITULO 1
DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

Art.78.- Los militantes son responsables ante el Partido de las infracciones que cometen en contra del Estatuto y el presente Reglamento.

Art.79.- A fin de cumplir con lo establecido en el Estatuto, el militante será sancionado cuando el Partido compruebe que ha cometido las faltas que se estipulan en los Artículos 46 y 47 del Estatuto.

Art.80.- La sanción se aplicará al militante que haya incurrido en falta, tanto al interior como exterior del Partido, según la gravedad y el grado de responsabilidad que aquel tenga.

Art.81.- Los militantes que hayan incurrido en falta y hayan sido sancionados por las organizaciones políticas y/o de masas , también serán sancionados por el Partido. Para dar cumplimiento a lo dicho se deberá aplicar una de las variantes:

a) Una sanción del Partido al militante implicado : suspensión de derechos. suspensión o separación temporal de la militancia, expulsión de las filas del Partido con conocimiento de las masas, y otras sanciones revolucionadas.
b) Las facultades para determinar sanciones por parte de las organizaciones y organismos del Partido están formados en los Artículos 50 y 51 del Estatuto del Partido.

CAPITULO II
SOBRE LOS ESTIMULOS:


Art.82.- El militante que demuestre entrega a la causa socialista y al trabajo partidario; disciplina y una moral revolucionaria se le otorgará estímulos sobre todo morales de acuerdo a la magnitud de su cumplimiento, pudiendo ser:

a) El reconocimiento al militante como Comunista o cuadro ejemplar.
b) La entrega de materiales que ayuden a su labor política, capacitación y cualificación.
c) Desplazamiento del militante destacado para la adquisición de nuevas experiencias en otras zonas.

Cada comité designará anualmente reconocimientos por méritos en la labor y trayectoria de los militantes destacados en una reunión especial y con aplicación de los incisos definidos en este mismo artículo.

Art.83.- Para el militante que ha entregado su vida por la causa del Partido, el Pueblo, la Revolución y el Socialismo; y ha demostrado entrega a la labor partidaria, será honrosamente reconocido en acto público.

Art.84.- El que sufre la muerte por causa de su filiación comunista será reconocido como Mártir del Partido y del Pueblo Peruano, así como objeto de solidaridad y apoyo de los compromisos adquiridos por el militante con la familia, los trabajadores y el pueblo.

CAPITULO III
DE LAS SANCIONES


Art.85.- El grado de sanción, corresponde a la magnitud de la falta, según su menor o mayor gravedad, para que sus efectos tengan carácter correctivo, su aplicación debe ser necesariamente eficaz y oportuna, es decir, toda falta debe sancionarse según la gravedad y en el plazo más breve en concordancia con lo establecido por el Art.48 del Estatuto y el Reglamento de la Comisión Nacional de Control y Disciplina.

Art.86.- Al sancionar una infracción al Estatuto , considerando el contexto político social se tendrán en cuenta los siguientes atenuantes:

a) Ser menor de 18 años.
b) Actuar por decisión de un organismo partidario.
c) Actuar con el conocimiento de un organismo partidario.
d) Actuar por error de interpretación o desconocimiento del Estatuto.
e) Quien por su cultura o costumbres comete un hecho sancionable sin poder comprender que su acto reviste una falta.

En los casos de los incisos b y c, referidos al organismo partidario, éste será sancionado de acuerdo al artículo 51 del Estatuto y el presente Reglamento.

Art.87.- Al sancionar una infracción al Estatuto, se tendrán en cuenta los siguientes agravantes:
a) El que comete una falta es un dirigente del Partido; a mayor responsabilidad, mayor sanción disciplinaria.
b) La acción concertada de dos o más militantes.
c) La reiteración en la comisión de la falta.

Art.88.- Se amonesta al militante que cometa faltas o infracciones leves a sus deberes y obligaciones de trabajo político o social como ausencias y tardanzas injustificadas a las reuniones del Partido, falta de interés en el trabajo que realiza, ineficiencia en la labor de dirección, incumplimiento de las cotizaciones y mantener una conducta contra la moral comunista.

La amonestación simple, de acuerdo al inciso a) del artículo 48 del Estatuto, se aplica en el seno de la instancia partidaria a la que pertenece el militante con información al organismo superior.

Art.89.- La amonestación severa con conocimiento escrito del Partido, de acuerdo al inciso b) del artículo 48 del Estatuto, se aplica en los casos de la reiteración de las faltas señaladas en el artículo precedente y después de habérsele sancionado al militante con la amonestación simple.

De la misma manera por incurrir en las siguientes faltas: articulo 46 del Estatuto a) Violación de la Línea General, del Estatuto y Reglamentos g) Acusaciones calumniosas, difusión de éstas, práctica de chismografía y liberalismo, actitudes de cualquier índole que dañen el prestigio del Partido o tiendan a desmoralizar sus filas o poner en peligro la seguridad de sus miembros; j) Propiciar el arribismo caudillista y el culto al personalismo.

Art.90.- La destitución del cargo que ocupa en el Partido con pérdida del derecho a elegir y ser elegido por tiempo determinado, de acuerdo al inciso o) del artículo 48 del Estatuto, será aplicable cuando un militante miembro de un organismo de un organismo de dirección incurre en las siguientes faltas: artículo 46 del Estatuto c) Trabajo divisionista y fraccionalista en el seno del Partido; d) Fomentar relaciones horizontales entre organismos y militantes; e) Actos de traición a la clase obrera, a las masas populares y al Partido; delación, infidencia o colaboración con el enemigo de clase.

Art.91.- La suspensión de la militancia, de acuerdo a la primera parte del inciso d) del artículo 48 del Estatuto, es aplicable a los militantes que incurran en la siguiente falta: artículo 46 h) Aventurerismo, provocación, degradación de clase (lumpen). El militante sancionado no tendrá derecho durante el plazo de vigencia a ejercer el voto en las decisiones partidarias, otorgar avales a quienes soliciten el ingreso al Partido, desempeñar o ser elegido para ocupar cargos en el Partido y tareas de carácter público o como delegado a las escuelas y congresos. Está sanción se puede adoptar por un período no mayor de dos años y menor de un mes, según la gravedad de la falta.

Esta sanción también puede ser aplicable al militante que reitere en cometer las faltas que hayan sido previamente sancionadas y demuestre con su actitud no querer corregir o enmendar sus errores.

Art.92.- La separación de las filas del Partido, de acuerdo a la segunda parte del inciso d) del artículo 48 del Estatuto, se aplica cuando el Partido determina que el militante ha incurrido en las siguientes faltas: Artículo 46 b) Irregularidades en el manejo de fondos y bienes del Partido, de las organizaciones de la clase obrera y el pueblo; o) Trabajo divisionista y fraccionalista en el seno del Partido; e) Actos de traición a la clase obrera, a las masas populares y al Partido; delación, infidencia o colaboración con el enemigo de clase; f) Degeneración ideológica, política y moral; aferrarse a cargos partidarios, públicos o tareas asignadas en provecho personal o de grupo.

Esta sanción también puede ser aplicable al militante que reitere en cometer las faltas que hayan sido previamente sancionadas y demuestre con su actitud no querer corregir o enmendar sus errores.

Art.93.- La expulsión pública de las filas del Partido de acuerdo al inciso e) del artículo 48 del Estatuto, se aplica a los militantes que hayan cometido las siguientes faltas: artículo 46 del Estatuto a) Violación de la Línea General, del Estatuto y Reglamentos; b) Irregularidades en el manejo de fondos y bienes del Partido, de las organizaciones de la clase obrera y del pueblo; o) Trabajo divisionista y fraccionalista en el seno del Partido; d) Fomentar relaciones horizontales entre organismos y militantes; e) Actos de traición a la clase obrera, a las masas populares y al Partido; delación, infidencia o colaboración con el enemigo de clase; f) Degeneración ideológica, política y moral; aferrarse a cargos partidarios, públicos o tareas asignadas en provecho personal o de grupo.
Esta sanción se comunicará en boletines a todas las bases del Partido y a las masas para su conocimiento.

Art.94.- El militante expulsado ( artículo 48 e) del Estatuto ) podrá reingresar al Partido mediante la revisión de su proceso previa opinión favorable de la Comisión de Control y Disciplina del respectivo nivel y cuando hayan transcurrido como mínimo cinco años de la fecha en que fue adoptada la sanción. En este caso se procederá de acuerdo a lo establecido en el presente Reglamento.

Art.95.- La determinación, ratificación, rectificación y anulación de sanciones por los organismos superiores están formados por los artículos 40, 49 y 50 del Estatuto. Los organismos facultados para ello deberán ejecutar los procedimientos de determinación, ratificación, rectificación y anulación en un plazo no mayor de 60 días a partir de la fecha en que se acordó la sanción.

Art.96.- La intervención a un comité intermedio es temporal, estando facultado el Comité Central para nombrar una Comisión interventora de tres miembros como mínimo y cinco como máximo.

Art.97.- La aplicación de sanciones a los miembros del Comité Central en última instancia son resueltas por el Congreso, y entre Congreso y Congreso por el Comité Central. Las sanciones serán decididas por las dos terceras partes de los miembros del Comité Central, salvo la amonestación simple y amonestación severa que será adoptada por mayoría simple del total de sus miembros.

Art.98.- La información de las sanciones en todos los casos es obligatoria y será proporcionada por el organismo que sancionó. Los alcances, naturaleza y grado de información serán definidos por el mismo.

Art.99.- Las sanciones disciplinarias o de intervención a los organismos de dirección las toma el organismo inmediato superior y las ratifica el Comité Central o Buró Político con opinión de la Comisión Nacional de Control y Disciplina. En los organismos de base, la instancia superior toma el acuerdo y lo ratifica el inmediato superior.

Art.100.- Los organismos de la estructura partidaria tendrán necesariamente en cuenta, para la sanción de un militante o la intervención de un comité las opiniones y dictámenes de las comisiones de control y disciplina de la respectiva instancia o su responsable según sea el caso.

CAPITULO IV
DEL DERECHO A LA DEFENSA Y RECURSOS IMPUGNATORIOS


Art.101.- Las acusaciones a un militante del Partido serán presentadas por escrito ante el organismo correspondiente. Las denuncias pueden ser:
a) De un militante.
b) De Persona fuera del Partido a través de un militante.

Art.102.- El derecho a apelar las resoluciones partidarias al organismo inmediato superior prescribe a los quince días hábiles de conocida o notificada la resolución No exime de la obligación de acatarla mientras se tramita la apelación.

Art.103.- Frente a una sanción impuesta, el militante puede hacer valer su derecho a la legítima defensa interponiendo medios impugnatorios, a saber:
a) Reconsideración.
b) Apelación.
c) Revisión.

Art.104.- El recurso impugnatorio de reconsideración se interpone ante el organismo que determinó la sanción.

Art.105.- El recurso impugnatorio de apelación se interpone ante el organismo inmediato superior, por renuncia expresa a presentar reconsideración o en su defecto porque fue denegada ésta en primera instancia.

Art.106.- El recurso de revisión, procede solo en casos de expulsión de las filas del partido. El sancionado puede recurrir al Comité Central, si éste no vio el caso en apelación; o ante el Congreso Nacional del Partido.

Art.107.- Los recursos impugnatorios se interponen por escrito en un plazo no mayor de quince días naturales a partir de la sanción impuesta.

Art.108.- En todos los casos, antes de emitirse resolución, cualquiera sea su contenido, se debe observar el derecho a la legítima defensa por parte del militante cuestionado y el derecho a réplica por parte de los involucrados, con intervención de la Comisión de Control y Disciplina y el organismo pertinente.
Perú. 1 de Marzo del 2003

VI Sesión Plenaria del Comité Central
VII CONGRESO NACIONAL
PC del P (Patria Roja)
Ediciones CONACID VII Congreso Nacional.

PCdelP(PR).-COMPENDIO DE NORMAS DE ESTATUTO SOBRE CONTROL Y DISCIPLINA-VII CONGRESO NACIONAL

PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ
(PATRIA ROJA)
VII CONGRESO NACIONAL
COMPENDIO DE NORMAS DE ESTATUTO SOBRE CONTROL Y DISCIPLINA
TITULO PRELIMINAR
RESUMEN PROGRAMATICO, PRINCIPIOS Y TAREAS

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) es un destacamento organizado de vanguardia del proletariado peruano; representa sus intereses de clase y defiende, consecuentemente, los intereses del pueblo explotado y oprimido del Perú.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) tiene en el marxismo leninismo la base teórica que guía su pensamiento y acción. Asume el pensamiento de Mao Zedong y el de su fundador, José Carlos Mariátegui, que representa el punto de partida de la aplicación creadora de la teoría científica del proletariado a la realidad concreta del país.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) es incompatible con toda manifestación de pensamiento dogmático, revisionista, empirista. Permaneciendo firme en los principios marxista-leninistas, trabaja incansablemente por su desarrollo científico y revolucionario incorporando los aportes que, desde diversos campos, benefician la lucha por la causa socialista y comunista.

Lo integran personas avanzadas que provienen de la clase obrera y el pueblo. Se incorporan a sus filas los hombres y mujeres que, voluntariamente, aceptan los requisitos señalados en el presente Estatuto y se manifiestan dispuestos a remodelar su concepción del mundo con la teoría marxista leninista y la práctica revolucionaria. Los comunistas, consecuentes con sus principios, colocan siempre lo colectivo en primer lugar, subordinando los intereses individuales a los del pueblo, de la patria, de la revolución y el socialismo.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) presta atención permanente a la dirección, organización, concientización y unidad de los trabajadores y el pueblo oprimido y explotado en su lucha por el Poder político, la revolución y el socialismo. Concede atención especial a su elevación ideológica, política y cultural, a su capacitación intelectual y moral para la consecución de sus fines de clase.

Valiéndose del materialismo dialéctico y el materialismo histórico para analizar las leyes del desarrollo de la sociedad capitalista, Marx y Engels crearon el socialismo científico. De conformidad con esta teoría, con la victoria de la lucha revolucionaria del proletariado, la dictadura de la burguesía será sustituida por la dictadura del proletariado, y la sociedad capitalista cederá el paso y se transformará en la sociedad socialista que instaure el sistema de propiedad social sobre los medios de producción, termine con la explotación del hombre por el hombre, elimine toda forma de opresión y polarización social. En la sociedad socialista la producción estará regulada en función de las necesidades sociales de la población y en relación armoniosa del ser humano con su medio ambiente. En ella regirá el principio de «cada uno, según su capacidad; a cada uno, según su trabajo», y se superarán las contradicciones campo - ciudad, trabajo manual e intelectual y de género.

El socialismo coloca al ser humano en el centro de todo y convierte al hombre en el único dueño de la sociedad. Socialismo y democracia son indivisibles, en caso contrario se corre el riesgo de su degradación autoritaria y burocrática. El objetivo final del Partido es la implantación de la sociedad comunista luego de haber alcanzado un elevado desarrollo de las fuerzas productivas, logrado un gran progreso en lo ideológico, político y cultural, de modo que entre en vigencia el principio de «cada uno, según su capacidad; a cada uno, según su necesidad».

La construcción de la sociedad socialista presupone un largo proceso histórico para su desarrollo, perfeccionamiento y culminación, y será la continuación ininterrumpida de la revolución democrática, nacional y popular. Sus cimientos se forjan desde ahora con la incorporación consciente de los trabajadores a la lucha, su educación en los valores del colectivismo, la solidaridad, el internacionalismo, la actitud comunista ante el trabajo y la vida.

Tomando en cuenta el desarrollo histórico del Perú, el Partido hace suya la estrategia y línea general de la revolución por etapas e ininterrumpida, reconociendo en el proletariado la clase dirigente capaz de llevarla a cabo de manera consecuente e integral.

En la etapa actual la tarea central de la revolución consiste en terminar con la dominación del imperialismo para alcanzar la plena independencia nacional, derribar la dictadura de clase de la gran burguesía, instaurar el Poder democrático popular, realizar la nación, garantizar el desarrollo económico sostenido con justicia social y la integración nacional con descentralización económica y política.

Su estrategia y tácticas tienen como referente permanente la lucha por el Poder popular y el socialismo, la unidad más amplia del pueblo peruano basada en la alianza obrero-campesina, la hegemonía de la clase obrera, la combinación de todas las formas de lucha de acuerdo con las circunstancias y los objetivos revolucionarios.

Para el cumplimiento de estas tareas el Partido asume la línea de masas, basando su actividad, estilos de trabajo y métodos de lucha en este principio. Concede atención especial a la forja y desarrollo de los órganos de democracia directa y su importancia estratégica. En su actividad organiza y orienta la lucha del proletariado y el pueblo en lo económico, político, social, cultural, teórico y ético. Se propone combinar correctamente su papel de vanguardia con la más activa participación del pueblo peruano en la realización de sus políticas y en la forja de la alternativa democrática revolucionaria y su perspectiva socialista. El Partido es consciente de que, sin la participación libre, soberana, voluntaria y comprometida del proletariado y el pueblo peruanos, no habrá revolución y menos bases sólidas para el socialismo.

Por las consideraciones señaladas, su esfuerzo fundamental se dirige, en todo momento, a despertar la conciencia del pueblo, del proletariado en particular, a incorporado activa y organizadamente a la lucha por la democracia popular y el socialismo trabajando codo a codo con él, esmerándose en ganar su dirección política, ideológica, teórica y cultural.

El Partido trabaja esforzadamente, donde quiera que se encuentre, por la cohesión de la clase obrera, por la alianza obrero-campesina, por la unidad del pueblo oprimido y explotado y de las nacionalidades que lo integran, y por la unidad de los comunistas en un solo partido.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) es uno en lo ideológico, político y organizativo. No comparte la libertad de fracción en su seno ni tolera el entrismo. La política dirige todas sus actividades. Preservar su unidad revolucionaria y la esencia de su ideología constituye un deber que todo militante debe observar rigurosamente.

Su principio básico de organización es el centralismo democrático. El centralismo se funda en la .democracia, en el despliegue de la iniciativa de las bases y en el creciente fortalecimiento de la institucionalidad partidaria. La democracia sin centralización y disciplina conscientemente asumidas, carecerá de fuerza y de capacidad de acción.

Se orienta por el principio del internacionalismo proletario. Basa en él sus relaciones y su trabajo por la unidad del proletariado mundial, los pueblos, las naciones y estados agredidos por el imperialismo, las organizaciones y fuerzas democráticas, patrióticas y revolucionarias que luchan contra el imperialismo, el capitalismo, el hegemonismo, el racismo, el sionismo y toda manifestación reaccionaria internacional. Defiende y apoya los movimientos de liberación nacional, a los países, pueblos y partidos que construyen el socialismo. Fomenta una activa solidaridad y fraternidad con los pueblos de América Latina y el Caribe en su lucha antiimperialista, por su desarrollo independiente y la integración regional.

Los comunistas peruanos somos profundamente patriotas y fervientes internacionalistas. La revolución peruana, siendo la continuación de la gesta emancipadora, es parte de la revolución proletaria mundial. Las luchas del proletariado y pueblo peruanos son inseparables de las luchas del proletariado internacional y de los pueblos y naciones del mundo contra el imperialismo y el capitalismo, por la liberación nacional y el socialismo. ¡Proletarios del mundo, Uníos! es el lema del Partido.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) desarrolla sus relaciones con los partidos comunistas y obreros de todos los países conforme a los principios de independencia, autodecisión, igualdad, respeto mutuo y no intervención de un partido en los asuntos de otro. Trabaja, asimismo, por ampliar sus relaciones con los movimientos de liberación nacional y otras organizaciones y partidos revolucionarios, antiimperialistas, democráticos y progresistas del mundo.

CAPITULO II
DE LOS DERECHOS Y DEBERES DEL MILITANTE

Art. 3.- El militante tiene los siguientes derechos:

a) Participar con voz y voto en los eventos del Partido para formularla Línea Política, el Programa, el Estatuto, la elección de los dirigentes y la toma de decisiones que sean de su competencia;
b) Elegir y ser elegido para cualquier cargo o responsabilidad, dentro de las condiciones estatuidas;
c) Exigir y recibir la formación y capacitación partidaria para el desarrollo de su personalidad y pensamiento creador, su espíritu critico, manteniéndose informado sobre los asuntos vitales del partido;
d) Criticar, dentro de los cauces orgánicos, la actividad de cualquier militante, cuadro, dirigente u organismo, a fin de contribuir a su desarrollo, mejorar el trabajo revolucionario y superar las debilidades;
e) Mantener y expresar libremente su opinión personal en el seno del Partido y apelar al organismo inmediato superior sobre cualquier decisión con la que no esté conforme, sin eximirse de la obligación de acatarla mientras se tramita la apelación;
f) Solicitar su participación personal en todos los procesos en que se juzgue su actuación y conducta, así como su derecho a la defensa ante el organismo que procesa su caso;
g) Velar por el funcionamiento regular de los organismos y la práctica de la dirección y trabajo colectivos.
Art. 4.- El militante tiene los siguientes deberes:
a) Fidelidad al servicio del pueblo, de la patria, la revolución, el socialismo y del Partido;
b) Militar obligatoriamente en una célula y excepcionalmente en otros organismos del Partido; organizar nuevas células y círculos de premilitancia;
c) Construir y organizar el partido en el seno de las masas trabajadoras, educándolas y movilizándolas para la realización de sus fines de clase;
d) Estudiar y aplicar de manera creadora el marxismo leninismo, la Línea, el Programa y el Estatuto del Partido; combatir el empirismo, el espontaneismo y toda manifestación de oportunismo a fin de preservar y desarrollar su carácter proletario;
e) Estudiar la realidad nacional, investigar las condiciones concretas de la lucha, a fin de descubrir las leyes particulares de la revolución peruana y las singularidades en la construcción del partido del proletariado peruano;
f) Practicar de manera permanente y consecuente la línea de masas como principio fundamental de trabajo de los comunistas;
g) Preservar la unidad revolucionaria del Partido, combatiendo cualquier brote escisionista o fraccionalista en su seno;
h) Aplicar las resoluciones de los organismos dirigentes y rendir cuentas de las tareas encomendadas;
i) Practicar la crítica y la autocrítica como método para resolver los errores y las contradicciones no antagónicas. Toda crítica se hace con criterio político buscando siempre superar las deficiencias, mejorar el trabajo de los camaradas, fortalecer la capacidad de lucha de la organización y potenciar su influencia y autoridad políticas. La autocrítica expresa la voluntad de rectificación de los comunistas;
j) Cumplir y hacer cumplir la disciplina del Partido, la misma que es obligatoria para todos los militantes sin excepción;
k) Llevar una vida modesta y sencilla conforme a los valores de la moral comunista, la solidaridad y el colectivismo;
l) Combatir la ideología y las prácticas burguesas y pequeñoburguesas, y sus manifestaciones como burocratismo, sectarismo, oportunismo, corrupción y todo otro desviacionismo ideológico o político;
m) Cultivar la solidaridad y fraternidad revolucionarias con los camaradas y con el pueblo;
n) Practicar el autosostenimiento económico, contribuyendo al éxito de las actividades financieras del Partido. Incrementar su patrimonio y el de las organizaciones de masas;
o) Comprar, estudiar, aportar y difundir el órgano central y la literatura del Partido;
p) Regirse por las normas de trabajo abierto y secreto, ser discreto y ejercer la vigilancia revolucionaria;
q) Cotizar mensualmente en el organismo que milita.

CAPITULO III
DE LAS NORMAS FUNDAMENTALES DE ORGANIZACION DEL PARTIDO

Art. 5.-El Partido basa su organización y funcionamiento en los principios fundamentales del centralismo democrático, la crítica y la autocrítica, la dirección colectiva y la responsabilidad individual, el ejercicio del control y la rendición de cuentas.

Art. 6. Su principio básico de organización es el centralismo democrático. Este principio establece que el Partido tiene una sola línea ideológica, política y orgánica. Reconoce un solo órgano máximo y soberano de dirección: el Congreso Nacional del Partido y, entre Congreso y Congreso, el Comité Central.

La democracia en el Partido implica: el derecho del militante a participar en la toma de decisiones colectivas y en la ejecución de las mismas, la práctica de la elección en todos los niveles, la crítica, la fiscalización y revocación de cargos y dirigentes mediante consultas de abajo arriba o en certámenes del Partido. Significa que los militantes, dentro de los cauces orgánicos discuten, deciden y determinan las cuestiones concernientes a la línea partidaria. Las elecciones se efectúan mediante consultas democráticas y el voto directo de los militantes, si se trata de la elección del Secretario de Célula, y, a través del voto de los delegados de sus organismos en las instancias superiores del Partido. Una democracia fecunda y creadora determina un centralismo consistente y vigoroso, también fomenta el liderazgo colectivo como individual.

El centralismo significa la aplicación de los acuerdos colectivamente asumidos, la subordinación del militante a la organización, de la minoría a la mayoría, del nivel inferior al superior y de todo el Partido al Comité Central. Este principio es la garantía de la aplicación de la política del Partido en una sola dirección, el funcionamiento adecuado y eficaz de sus organismos.

El centralismo es, precisamente, la cualidad de reunir ideas justas, de unificar los puntos de vista de una dirección conjunta y coherente. Por ello se asienta en una amplia base democrática. El centralismo democrático es la garantía para crear, dentro del Partido, un ambiente en que haya tanto democracia como centralismo, disciplina como libertad individual, unidad de voluntad y satisfacción moral. La disciplina es la asimilación y aceptación consciente y lúcida de las directivas a ejecutar y no la aceptación pasiva, mecánica, carente de razón y opinión. La disciplina así entendida y practicada, no anula la personalidad, la iniciativa, ni la libertad, más bien las canaliza en función de los lineamientos partidarios y cierra el paso al individualismo y al anarquismo. Sólo un centralismo democrático así puede generar una disciplina consciente y creadora y alcanzar la unidad de voluntad en el Partido, incompatible con la existencia de grupos y de fracciones.

Una vez concluida la discusión y tomado el acuerdo sobre un determinado problema, la unidad de voluntad y de acción de todo los miembros del Partido constituye el eje de movilización y trabajo político en una dirección única y centralizada.

Art. 7.- La crítica y autocrítica es el método fundamental para resolver las contradicciones no antagónicas en el seno del Partido y en el pueblo. Practicar la discusión ideológica, analizar objetivamente la realidad, atreverse a reconocer y corregir los errores descubiertos, llevar a la práctica los acuerdos tomados, constituyen las pautas que ordenan una sana vida partidaria que todo militante debe cultivar.

Art. 8.- Las organizaciones del Partido sin excepción alguna deben orientar su trabajo por el principio de dirección colectiva y responsabilidad colectiva e individual.

Art. 9.-. Los organismos superiores tienen la obligación de rendir cuentas de sus actividades periódicamente ante los organismos que los eligieron, escuchar constantemente las opiniones de las masas de dentro y fuera del Partido y aceptar la vigilancia y control de los militantes.

Art. 10-. En las decisiones orgánicas no se permiten abstenciones y en el partido no proceden las renuncias a responsabilidades ni a tareas asignadas. Sí un militante disiente de alguna resolución o directiva del Partido puede reservar su opinión y tiene derecho a exponerla orgánicamente, por escrito, a los niveles superiores correspondientes, incluso al Congreso; mientras tanto las acata e implementa.

Art.1 1.-Los organismos partidarios, en todos sus niveles, deben velar constantemente por la seguridad del Partido, su composición social y su carácter de clase. También desarrollar una adecuada política de infraestructura y autosostenimiento así como una correcta combinación del trabajo abierto y secreto, público y cerrado. No existen relaciones horizontales directas entre comités, salvo las autorizadas.
Art.12.- Los comités y células tienen la facultad de revocar a los dirigentes y a los responsables de tareas asignadas conforme a las normas estatuarias y al Reglamento.

Art.13.- El Reglamento del Estatuto es aprobado por el Comité Central. Norma el funcionamiento eficaz y ordenado del Partido. Su aceptación y cumplimiento es de carácter obligatorio para todos los militantes y organismos.

CAPITULO VIII
DE LA COMISION DE CONTROL Y DISCIPLINA

Art. 39.- El Congreso Nacional elige la Comisión Nacional de Control y Disciplina. Su Presidente será designado por sus miembros en su primera sesión. Los Comités Regionales harán lo mismo en su circunscripción.

Art. 40.- La Comisión Nacional de Control y Disciplina está encargada de velar por el cumplimiento de los acuerdos congresales, las disposiciones estatutarias, la disciplina del Partido y también promueve la educación de los militantes respecto a la aplicación de la disciplina y normas estatutarias. Estudia los casos de infracción grave a la disciplina del Partido. Propone las sanciones sobre los mismos, así como aborda los problemas disciplinarios tomados por los organismos intermedios o de base.

Art. 41.- Los integrantes de la Comisión Nacional de Control y Disciplina deben ser camaradas ejemplares del Partido, con una militancia no menor de cuatro años. Los integrantes de las comisiones similares en los Comités Regionales deben poseer una militancia no menor de tres años.

Art.42.- Las atribuciones de la Comisión de Control y Disciplina, para el ejercicio y eficaz cumplimiento de sus funciones serán definidas por su respectivo Reglamento.

Art.43.- Por la función que desempeñan, es incompatible ser integrante de un Comité y de la Comisión de Control y Disciplina a la vez.

CAPITULO IX
DE LA DISCIPLINA ESTIMULOS, FALTAS Y SANCIONES

Art. 44. El ejercicio de la disciplina es un ineludible deber de todo miembro del Partido, resultado de una concepción de la vida y de la libre emisión y discusión de opiniones; debe ser asegurada con una adecuada verificación de tareas.

Art. 45. El Partido hace expreso reconocimiento y estimula a los militantes y organismos que se distinguen en el cumplimiento de sus deberes y tareas revolucionarias; con tal finalidad promueve en todas las instancias la más sana emulación que fomente el avance ideológico y político de sus miembros, que refuerce el espíritu partidista y la fraternidad revolucionaria entre la militancia.

Art. 46.- Será sancionado disciplinariamente el militante que cometa las siguientes faltas:

a) Violación de la Línea General, del Estatuto y Reglamentos;
b) Irregularidades en el manejo de fondos y bienes del Partido, de las organizaciones de la clase obrera y del pueblo;
c) Trabajo divisionista y fraccionalista en el seno del Partido;
d) Fomentar relaciones horizontales entre organismos y militantes;
e) Actos de traición a la clase obrera, a las masas populares y al Partido; delación, infidencia o colaboración con el enemigo de clase;
f) Degeneración ideológica, política y moral; aforrarse a cargos partidarios, públicos o tareas asignadas en provecho personal o de grupo;
g) Acusaciones calumniosas, difusión de éstas, práctica de chismografía y liberalismo, actitudes de cualquier índole que dañen el prestigio del Partido o tiendan a desmoralizar sus filas o poner en peligro la seguridad de sus miembros;
h) Aventurerismo, provocación, degradación de clase (lumpen);
i) Incumplimiento de las responsabilidades de dirección y de tareas de militante;
j) Propiciar el arribismo caudillista y el culto al personalismo.

Art. 47.- Los militantes que sin causa justificada no participen de la vida interna del Partido, dejen de abonar sus cuotas mensuales y no cumplan sus tareas durante tres meses consecutivos serán considerados fuera del Partido por propia voluntad. Si un militante da muestras de apatía y no da signos de progreso a pesar de la educación que se le imparta, hay que persuadirlo a que se retire del Partido.

Art. 48.- Las sanciones disciplinarias se aplicarán según la gravedad de las faltas y el grado de responsabilidad del militante. Ellas son:
a) Amonestación simple en su organismo,
b) Amonestación severa con conocimiento escrito del Partido;
c) Destitución del cargo que ocupa en el Partido con pérdida del derecho a elegir y ser elegido por tiempo determinado;
d) Suspensión o separación temporal de la militancia;
e) Expulsión pública del Partido;
f) Otras sanciones revolucionarias;

Art. 49. El Comité Central está facultado para tomar medidas disciplinarias a militantes de cualquier organismo del Partido. Los Comités Regionales, zonales y Locales lo harán en las circunscripciones que les corresponde.

Art. 50.- Cuando un organismo de base o intermedio sancione a un militante con la expulsión, ésta será definitiva una vez ratificada por el respectivo Comité inmediato superior. El militante sancionado, acatando la decisión, tendrá derecho, si lo desea, a la revisión del caso y apelar ante las instancias superiores, inclusive ante el Congreso Nacional del Partido.

Art. 51.- Las infracciones a la Línea General y al Estatuto por parte del Comité Central y los Comités Regionales serán investigados por la respectiva Comisión de Control y sancionadas por el organismo dirigente inmediato superior. El Comité Central podrá determinar la intervención de un comité cuando las circunstancias lo ameriten. En caso de que la infracción cometida determine la remoción del Comité de dirección, el organismo respectivo convocará un evento partidario extraordinario de esa jurisdicción para regularizar tal situación.

Perú, 10 de Noviembre del 2 000.
VII CONGRESO NACIONAL
PC del P (Patria Roja)
Ediciones CONACID VII Congreso Nacional.










sábado, 3 de enero de 2009

PC delP(PR).-HISTORIA DE CONTROL Y DISCIPLINA EN LOS ESTATUTOS DEL V, VI Y VIII CONGRESOS NACIONALES

PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ
(Patria Roja)
V Congreso Nacional
Capítulo XI
DE LA COMISION DE CONTROL Y DISCIPLINA
Artículo 52º.- El Comité Central designará de entre sus miembros y los cuadros probados del Partido una Comisión Nacional de Control y Disciplina. Su Responsable deberá ser necesariamente miembros del Comité Central. Harán otro tanto en su circunscripción los Comités Regionales. Dicha Comisión estará encargada de velar por el cumplimiento de los dispositivos estatutarios y de la disciplina del Partido y de promover la educación de los militantes al respecto. Estudiará los casos de infracción grave a la disciplina del Partido. Recomendará las sanciones sobre los mismos así como abordará los problemas disciplinarios tomados por los organismos intermedios o de base.

Artículo 53º.- Los integrantes de la Comisión Nacional de Control y Disciplina deberán ser camaradas ejemplares del Partido, con una militancia no menor de cuatro años. Los integrantes de comisiones similares en los Comités Regionales deben poseer una militancia no menor de tres años.
V Congreso Nacional
Perú, Junio de 1994

PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ
(Patria Roja)
VI Congreso Nacional
Capítulo XII
DE LA COMISION DE CONTROL Y DISCIPLINA

Artículo 64o.- El Congreso del Partido designará de entre sus miembros y cuadros una Comisión Nacional de Control y Disciplina. Su presidente será elegido por la Comisión en su primera sesión. Los Comités Regionales harán otro tanto en su circunscripción.

Artículo 65o.- La Comisión Nacional de Control y Disciplina está encargada de promover la educación de los militantes con respecto a la aplicación de la disciplina y normas estatutarias. Vela por el cumplimiento de los acuerdos congresales, los dispositivos estatutarios y la disciplina del Partido. Estudiará los casos de infracción grave a la disciplina del Partido. Recomienda las sanciones sobre los mismos así como abordará los problemas disciplinarios tomados por los organismos intermedios o de base.

Artículo 66o.- Los integrantes de la Comisión Nacional de Control y disciplina deben ser camaradas ejemplares del Partido, con una militancia no menor de cuatro años. Los integrantes de comisiones similares en los Comités Regionales deben poseer una militancia no menor de tres años.

VI Congreso Nacional
Perú, Mayo de 1994

PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ
(Patria Roja)
VII Congreso Nacional
NORMAS SOBRE CONTROL Y DISCIPLINA
CAPITULO VIII
DE LA COMISION DE CONTROL Y DISCIPLINA

Art. 39.- El Congreso Nacional elige la Comisión Nacional de Control y Disciplina. Su Presidente será designado por sus miembros en su primera sesión. Los Comités Regionales harán lo mismo en su circunscripción.

Art. 40.- La Comisión Nacional de Control y Disciplina está encargada de velar por el cumplimiento de los acuerdos congresales, las disposiciones estatutarias, la disciplina del Partido y también promueve la educación de los militantes respecto a la aplicación de la disciplina y normas estatutarias. Estudia los casos de infracción grave a la disciplina del Partido. Propone las sanciones sobre los mismos, así como aborda los problemas disciplinarios tomados por los organismos intermedios o de base.

Art. 41.- Los integrantes de la Comisión Nacional de Control y Disciplina deben ser camaradas ejemplares del Partido, con una militancia no menor de cuatro años. Los integrantes de las comisiones similares en los Comités Regionales deben poseer una militancia no menor de tres años.

Art.42.- Las atribuciones de la Comisión de Control y Disciplina, para el ejercicio y eficaz cumplimiento de sus funciones serán definidas por su respectivo Reglamento.

Art.43.- Por la función que desempeñan, es incompatible ser integrante de un Comité y de la Comisión de Control y Disciplina a la vez.

VII Congreso Nacional
PC del P (Patria Roja)
Noviembre de 2,000
Ediciones Nuevo Curso
(C) Copyright CONACID- "Sección de Publicaciones por Computadora"
Edición Reservada para Uso Institucional
Partido Comunista del Perú
(Patria Roja)

PCdelP(PR).- ESTATUTO-VII CONGRESO NACIONAL

PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ
(PATRIA ROJA)
VII CONGRESO NACIONAL
ESTATUTO
PRESENTACIÓN

El Estatuto es el conjunto de principios, normas y cánones de cumplimiento obligatorio de toda la militancia, que plasma el cuerpo orgánico del Partido como organizador de la clase obrera y el pueblo para la transformación revolucionaria de la sociedad peruana.

Estudiarlo de manera concienzuda y, al mismo tiempo, hacer esfuerzos para llevarlo a la práctica es un asunto clave en la reconstrucción del Partido y su institucionalización.

La nueva democracia y el socialismo en el Perú requieren, como condición necesaria, la existencia del partido revolucionario del proletariado. Su construcción sería in entendible sin la rigurosa asimilación y puesta en práctica del Estatuto, en especial de su principio fundamental: el centralismo democrático. Primero, porque estipula sus principios, normas y procedimientos de funcionamiento; segundo, porque es la base de su institucionalidad como partido profundamente democrático, unitario, que se debe a sus bases, a la clase social que representa y al pueblo peruano.

A diferencia de cualquier partido político burgués o pequeño burgués, en cuya meta está la defensa o la continuidad del sistema establecido, el partido del proletariado se organiza para ser el factor dirigente del cambio del sistema económico y social capitalista. Esto en primer lugar. En segundo lugar, existe para servir a las masas en la lucha por su emancipación del yugo de la explotación y la opresión, del atraso y la pobreza. Sirve al pueblo; no se sirve de él.

Sus objetivos no se agotan en tales o cuales reformas, en tales o cuales luchas electorales. Los entiende como medios, nunca como fines.

La crítica al formalismo en el Partido no es gratuita. Sigue siendo uno de los fardos pesados que necesitamos dejar atrás. Donde conserva influencia los documentos y decisiones del Partido quedan convertidas en «papel amarillo». Tenemos la firme determinación de terminar con esta práctica nociva. El instrumento más apropiado es precisamente el Estatuto partidario, cuyo acatamiento es obligatorio para todos sus militantes y una condición impostergable en la tarea de su reconstrucción y conversión en partido revolucionario de masas.

¡UNÁMONOS ENTORNO A LOS ACUERDOS DEL VII CONGRESO Y EL COMITE CENTRAL!

TITULO PRELIMINAR
RESUMEN PROGRAMATICO, PRINCIPIOS Y TAREAS

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) es un destacamento organizado de vanguardia del proletariado peruano; representa sus intereses de clase y defiende, consecuentemente, los intereses del pueblo explotado y oprimido del Perú.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) tiene en el marxismo leninismo la base teórica que guía su pensamiento y acción. Asume el pensamiento de Mao Zedong y el de su fundador, José Carlos Mariátegui, que representa el punto de partida de la aplicación creadora de la teoría científica del proletariado a la realidad concreta del país.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) es incompatible con toda manifestación de pensamiento dogmático, revisionista, empirista. Permaneciendo firme en los principios marxista-leninistas, trabaja incansablemente por su desarrollo científico y revolucionario incorporando los aportes que, desde diversos campos, benefician la lucha por la causa socialista y comunista.
Lo integran personas avanzadas que provienen de la clase obrera y el pueblo. Se incorporan a sus filas los hombres y mujeres que, voluntariamente, aceptan los requisitos señalados en el presente Estatuto y se manifiestan dispuestos a remodelar su concepción del mundo con la teoría marxista leninista y la práctica revolucionaria. Los comunistas, consecuentes con sus principios, colocan siempre lo colectivo en primer lugar, subordinando los intereses individuales a los del pueblo, de la patria, de la revolución y el socialismo.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) presta atención permanente a la dirección, organización, concientización y unidad de los trabajadores y el pueblo oprimido y explotado en su lucha por el Poder político, la revolución y el socialismo. Concede atención especial a su elevación ideológica, política y cultural, a su capacitación intelectual y moral para la consecución de sus fines de clase.

Valiéndose del materialismo dialéctico y el materialismo histórico para analizar las leyes del desarrollo de la sociedad capitalista, Marx y Engels crearon el socialismo científico. De conformidad con esta teoría, con la victoria de la lucha revolucionaria del proletariado, la dictadura de la burguesía será sustituida por la dictadura del proletariado, y la sociedad capitalista cederá el paso y se transformará en la sociedad socialista que instaure el sistema de propiedad social sobre los medios de producción, termine con la explotación del hombre por el hombre, elimine toda forma de opresión y polarización social. En la sociedad socialista la producción estará regulada en función de las necesidades sociales de la población y en relación armoniosa del ser humano con su medio ambiente. En ella regirá el principio de «cada uno, según su capacidad; a cada uno, según su trabajo», y se superarán las contradicciones campo - ciudad, trabajo manual e intelectual y de género.

El socialismo coloca al ser humano en el centro de todo y convierte al hombre en el único dueño de la sociedad. Socialismo y democracia son indivisibles, en caso contrario se corre el riesgo de su degradación autoritaria y burocrática. El objetivo final del Partido es la implantación de la sociedad comunista luego de haber alcanzado un elevado desarrollo de las fuerzas productivas, logrado un gran progreso en lo ideológico, político y cultural, de modo que entre en vigencia el principio de «cada uno, según su capacidad; a cada uno, según su necesidad».
La construcción de la sociedad socialista presupone un largo proceso histórico para su desarrollo, perfeccionamiento y culminación, y será la continuación ininterrumpida de la revolución democrática, nacional y popular. Sus cimientos se forjan desde ahora con la incorporación consciente de los trabajadores a la lucha, su educación en los valores del colectivismo, la solidaridad, el internacionalismo, la actitud comunista ante el trabajo y la vida.

Tomando en cuenta el desarrollo histórico del Perú, el Partido hace suya la estrategia y línea general de la revolución por etapas e ininterrumpida, reconociendo en el proletariado la clase dirigente capaz de llevarla a cabo de manera consecuente e integral.

En la etapa actual la tarea central de la revolución consiste en terminar con la dominación del imperialismo para alcanzar la plena independencia nacional, derribar la dictadura de clase de la gran burguesía, instaurar el Poder democrático popular, realizar la nación, garantizar el desarrollo económico sostenido con justicia social y la integración nacional con descentralización económica y política.

Su estrategia y tácticas tienen como referente permanente la lucha por el Poder popular y el socialismo, la unidad más amplia del pueblo peruano basada en la alianza obrero-campesina, la hegemonía de la clase obrera, la combinación de todas las formas de lucha de acuerdo con las circunstancias y los objetivos revolucionarios.

Para el cumplimiento de estas tareas el Partido asume la línea de masas, basando su actividad, estilos de trabajo y métodos de lucha en este principio. Concede atención especial a la forja y desarrollo de los órganos de democracia directa y su importancia estratégica. En su actividad organiza y orienta la lucha del proletariado y el pueblo en lo económico, político, social, cultural, teórico y ético. Se propone combinar correctamente su papel de vanguardia con la más activa participación del pueblo peruano en la realización de sus políticas y en la forja de la alternativa democrática revolucionaria y su perspectiva socialista. El Partido es consciente de que, sin la participación libre, soberana, voluntaria y comprometida del proletariado y el pueblo peruanos, no habrá revolución y menos bases sólidas para el socialismo.

Por las consideraciones señaladas, su esfuerzo fundamental se dirige, en todo momento, a despertar la conciencia del pueblo, del proletariado en particular, a incorporado activa y organizadamente a la lucha por la democracia popular y el socialismo trabajando codo a codo con él, esmerándose en ganar su dirección política, ideológica, teórica y cultural.

El Partido trabaja esforzadamente, donde quiera que se encuentre, por la cohesión de la clase obrera, por la alianza obrero-campesina, por la unidad del pueblo oprimido y explotado y de las nacionalidades que lo integran, y por la unidad de los comunistas en un solo partido.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) es uno en lo ideológico, político y organizativo. No comparte la libertad de fracción en su seno ni tolera el entrismo. La política dirige todas sus actividades. Preservar su unidad revolucionaria y la esencia de su ideología constituye un deber que todo militante debe observar rigurosamente.
Su principio básico de organización es el centralismo democrático. El centralismo se funda en la .democracia, en el despliegue de la iniciativa de las bases y en el creciente fortalecimiento de la institucionalidad partidaria. La democracia sin centralización y disciplina conscientemente asumidas, carecerá de fuerza y de capacidad de acción.

Se orienta por el principio del internacionalismo proletario. Basa en él sus relaciones y su trabajo por la unidad del proletariado mundial, los pueblos, las naciones y estados agredidos por el imperialismo, las organizaciones y fuerzas democráticas, patrióticas y revolucionarias que luchan contra el imperialismo, el capitalismo, el hegemonismo, el racismo, el sionismo y toda manifestación reaccionaria internacional. Defiende y apoya los movimientos de liberación nacional, a los países, pueblos y partidos que construyen el socialismo. Fomenta una activa solidaridad y fraternidad con los pueblos de América Latina y el Caribe en su lucha antiimperialista, por su desarrollo independiente y la integración regional.

Los comunistas peruanos somos profundamente patriotas y fervientes internacionalistas. La revolución peruana, siendo la continuación de la gesta emancipadora, es parte de la revolución proletaria mundial. Las luchas del proletariado y pueblo peruanos son inseparables de las luchas del proletariado internacional y de los pueblos y naciones del mundo contra el imperialismo y el capitalismo, por la liberación nacional y el socialismo. ¡Proletarios del mundo, Uníos! es el lema del Partido.

El Partido Comunista del Perú (Patria Roja) desarrolla sus relaciones con los partidos comunistas y obreros de todos los países conforme a los principios de independencia, autodecisión, igualdad, respeto mutuo y no intervención de un partido en los asuntos de otro. Trabaja, asimismo, por ampliar sus relaciones con los movimientos de liberación nacional y otras organizaciones y partidos revolucionarios, antiimperialistas, democráticos y progresistas del mundo.

TITULO I
SOBRE EL PARTIDO
CAPITULO I
DE LAS CONDICIONES DE ADMISION

Art. 1.-
Las condiciones para ser admitido como militante del Partido Comunista del Perú (Patria Roja), son:

a) Aceptar su Línea General, Programa y Estatuto;
b) Acatar las resoluciones de los órganos de dirección;
c) Integrarse y trabajar activamente en una célula;
d) Cotizar regularmente en el organismo que milite;
e) Tener como mínimo 16 años de edad;
f) Aprobar el período de actividad política organizada en un círculo de premilitantes del Partido o de la Juventud Comunista

Art. 2.- A todo nuevo militante al ingresar al Partido se le tomará el siguiente juramento: Camarada:
- "¿Jura estudiar y llevar a la práctica la Línea General, el Programa y el Estatuto del Partido al servicio de la clase obrera, del pueblo, de la patria, de la revolución y el socialismo, siguiendo el ejemplo dedos héroes y mártires del pueblo, del Partido y del camarada José Carlos Mariátegui ?"
- ¡Sí, Juro!

CAPITULO II
DE LOS DERECHOS Y DEBERES DEL MILITANTE

Art. 3.- El militante tiene los siguientes derechos:

a) Participar con voz y voto en los eventos del Partido para formularla Línea Política, el Programa, el Estatuto, la elección de los dirigentes y la toma de decisiones que sean de su competencia;
b) Elegir y ser elegido para cualquier cargo o responsabilidad, dentro de las condiciones estatuidas;
c) Exigir y recibir la formación y capacitación partidaria para el desarrollo de su personalidad y pensamiento creador, su espíritu critico, manteniéndose informado sobre los asuntos vitales del partido;
d) Criticar, dentro de los cauces orgánicos, la actividad de cualquier militante, cuadro, dirigente u organismo, a fin de contribuir a su desarrollo, mejorar el trabajo revolucionario y superar las debilidades;
e) Mantener y expresar libremente su opinión personal en el seno del Partido y apelar al organismo inmediato superior sobre cualquier decisión con la que no esté conforme, sin eximirse de la obligación de acatarla mientras se tramita la apelación;
f) Solicitar su participación personal en todos los procesos en que se juzgue su actuación y conducta, así como su derecho a la defensa ante el organismo que procesa su caso;
g) Velar por el funcionamiento regular de los organismos y la práctica de la dirección y trabajo colectivos.
Art. 4.- El militante tiene los siguientes deberes:
a) Fidelidad al servicio del pueblo, de la patria, la revolución, el socialismo y del Partido;
b) Militar obligatoriamente en una célula y excepcionalmente en otros organismos del Partido; organizar nuevas células y círculos de premilitancia;
c) Construir y organizar el partido en el seno de las masas trabajadoras, educándolas y movilizándolas para la realización de sus fines de clase;
d) Estudiar y aplicar de manera creadora el marxismo leninismo, la Línea, el Programa y el Estatuto del Partido; combatir el empirismo, el espontaneismo y toda manifestación de oportunismo a fin de preservar y desarrollar su carácter proletario;
e) Estudiar la realidad nacional, investigar las condiciones concretas de la lucha, a fin de descubrir las leyes particulares de la revolución peruana y las singularidades en la construcción del partido del proletariado peruano;
f) Practicar de manera permanente y consecuente la línea de masas como principio fundamental de trabajo de los comunistas;
g) Preservar la unidad revolucionaria del Partido, combatiendo cualquier brote escisionista o fraccionalista en su seno;
h) Aplicar las resoluciones de los organismos dirigentes y rendir cuentas de las tareas encomendadas;
i) Practicar la crítica y la autocrítica como método para resolver los errores y las contradicciones no antagónicas. Toda crítica se hace con criterio político buscando siempre superar las deficiencias, mejorar el trabajo de los camaradas, fortalecer la capacidad de lucha de la organización y potenciar su influencia y autoridad políticas. La autocrítica expresa la voluntad de rectificación de los comunistas;
j) Cumplir y hacer cumplir la disciplina del Partido, la misma que es obligatoria para todos los militantes sin excepción;
k) Llevar una vida modesta y sencilla conforme a los valores de la moral comunista, la solidaridad y el colectivismo;
l) Combatir la ideología y las prácticas burguesas y pequeñoburguesas, y sus manifestaciones como burocratismo, sectarismo, oportunismo, corrupción y todo otro desviacionismo ideológico o político;
m) Cultivar la solidaridad y fraternidad revolucionarias con los camaradas y con el pueblo;
n) Practicar el autosostenimiento económico, contribuyendo al éxito de las actividades financieras del Partido. Incrementar su patrimonio y el de las organizaciones de masas;
o) Comprar, estudiar, aportar y difundir el órgano central y la literatura del Partido;
p) Regirse por las normas de trabajo abierto y secreto, ser discreto y ejercer la vigilancia revolucionaria;
q) Cotizar mensualmente en el organismo que milita.

CAPITULO III
DE LAS NORMAS FUNDAMENTALES DE ORGANIZACION DEL PARTIDO

Art. 5.-El Partido basa su organización y funcionamiento en los principios fundamentales del centralismo democrático, la crítica y la autocrítica, la dirección colectiva y la responsabilidad individual, el ejercicio del control y la rendición de cuentas.

Art. 6. Su principio básico de organización es el centralismo democrático. Este principio establece que el Partido tiene una sola línea ideológica, política y orgánica. Reconoce un solo órgano máximo y soberano de dirección: el Congreso Nacional del Partido y, entre Congreso y Congreso, el Comité Central.

La democracia en el Partido implica: el derecho del militante a participar en la toma de decisiones colectivas y en la ejecución de las mismas, la práctica de la elección en todos los niveles, la crítica, la fiscalización y revocación de cargos y dirigentes mediante consultas de abajo arriba o en certámenes del Partido. Significa que los militantes, dentro de los cauces orgánicos discuten, deciden y determinan las cuestiones concernientes a la línea partidaria. Las elecciones se efectúan mediante consultas democráticas y el voto directo de los militantes, si se trata de la elección del Secretario de Célula, y, a través del voto de los delegados de sus organismos en las instancias superiores del Partido. Una democracia fecunda y creadora determina un centralismo consistente y vigoroso, también fomenta el liderazgo colectivo como individual.

El centralismo significa la aplicación de los acuerdos colectivamente asumidos, la subordinación del militante a la organización, de la minoría a la mayoría, del nivel inferior al superior y de todo el Partido al Comité Central. Este principio es la garantía de la aplicación de la política del Partido en una sola dirección, el funcionamiento adecuado y eficaz de sus organismos.

El centralismo es, precisamente, la cualidad de reunir ideas justas, de unificar los puntos de vista de una dirección conjunta y coherente. Por ello se asienta en una amplia base democrática. El centralismo democrático es la garantía para crear, dentro del Partido, un ambiente en que haya tanto democracia como centralismo, disciplina como libertad individual, unidad de voluntad y satisfacción moral. La disciplina es la asimilación y aceptación consciente y lúcida de las directivas a ejecutar y no la aceptación pasiva, mecánica, carente de razón y opinión. La disciplina así entendida y practicada, no anula la personalidad, la iniciativa, ni la libertad, más bien las canaliza en función de los lineamientos partidarios y cierra el paso al individualismo y al anarquismo. Sólo un centralismo democrático así puede generar una disciplina consciente y creadora y alcanzar la unidad de voluntad en el Partido, incompatible con la existencia de grupos y de fracciones.

Una vez concluida la discusión y tomado el acuerdo sobre un determinado problema, la unidad de voluntad y de acción de todo los miembros del Partido constituye el eje de movilización y trabajo político en una dirección única y centralizada.

Art. 7.- La crítica y autocrítica es el método fundamental para resolver las contradicciones no antagónicas en el seno del Partido y en el pueblo. Practicar la discusión ideológica, analizar objetivamente la realidad, atreverse a reconocer y corregir los errores descubiertos, llevar a la práctica los acuerdos tomados, constituyen las pautas que ordenan una sana vida partidaria que todo militante debe cultivar.

Art. 8.- Las organizaciones del Partido sin excepción alguna deben orientar su trabajo por el principio de dirección colectiva y responsabilidad colectiva e individual.

Art. 9.-. Los organismos superiores tienen la obligación de rendir cuentas de sus actividades periódicamente ante los organismos que los eligieron, escuchar constantemente las opiniones de las masas de dentro y fuera del Partido y aceptar la vigilancia y control de los militantes.

Art. 10-. En las decisiones orgánicas no se permiten abstenciones y en el partido no proceden las renuncias a responsabilidades ni a tareas asignadas. Sí un militante disiente de alguna resolución o directiva del Partido puede reservar su opinión y tiene derecho a exponerla orgánicamente, por escrito, a los niveles superiores correspondientes, incluso al Congreso; mientras tanto las acata e implementa.

Art.11.-Los organismos partidarios, en todos sus niveles, deben velar constantemente por la seguridad del Partido, su composición social y su carácter de clase. También desarrollar una adecuada política de infraestructura y autosostenimiento así como una correcta combinación del trabajo abierto y secreto, público y cerrado. No existen relaciones horizontales directas entre comités, salvo las autorizadas.
Art.12.- Los comités y células tienen la facultad de revocar a los dirigentes y a los responsables de tareas asignadas conforme a las normas estatuarias y al Reglamento.

Art.13.- El Reglamento del Estatuto es aprobado por el Comité Central. Norma el funcionamiento eficaz y ordenado del Partido. Su aceptación y cumplimiento es de carácter obligatorio para todos los militantes y organismos.

CAPITULO IV
DE LA ESTRUCTURA ORGANICA DEL PARTIDO

Art.14.-
La estructura orgánica del Partido, de abajo arriba, está conformada por los siguientes organismos: Célula, Comité Local, Comité Zonal y/o Regional y Comité Central.

Art.15.- La célula se compone de un mínimo de tres miembros y su máximo debe adecuarse a las necesidades y posibilidades de organización y funcionamiento secreto.

Art.16.- Los comités locales se organizan por áreas geográficas determinadas: población, localidad, centro de producción o de masas, centralizando tres células como mínimo.

Art.1 7.- Los comités zonales se organizan como instancia de centralización y dirección de un mínimo de tres comités locales, en una circunscripción geográfica determinada.

Art.18.- El Comité Regional centraliza y dirige a un mínimo de tres comités zonales o seis comités locales, en una jurisdicción que incluye diversas zonas y áreas de trabajo.

Art.19.- El Congreso Nacional es el órgano supremo de dirección del Partido y, entre uno y otro Congreso el Comité Central elegido por aquél. Las decisiones del Congreso Nacional son definitivas y sólo pueden ser modificadas o revocadas total o parcialmente, por otro Congreso Nacional. Los Congresos de delegados de cada circunscripción tienen mayor autoridad que los comités de dirección respectivos.

Art.20.- Las instancias del Partido elegidas democráticamente de abajo arriba son:

a) El Secretario de Célula, elegido cada año por la reunión de la misma;
b) El Comité Local, elegido cada dos años por el Congreso de delegados de las células de su jurisdicción;
c) El comité Zonal, elegido cada dos años por el Congreso de delegados de los comités locales de su jurisdicción;
d) El Comité Regional elegido cada dos años por el Congreso de delegados de los comités zonales y locales;
e)
El Comité Central, elegido cada cuatro años por el Congreso Nacional de delegados de los comités regionales, zonales y locales.

Art.21.- Los comités intermedios en su sesión plenaria de instalación elegirán el Secretariado, las secretarías de diferentes frentes de trabajo y designarán las respectivas comisiones como organismos auxiliares. La formación de célula o comité se hace por decisión o ratificación del organismo inmediato superior.

Art.22.- Para ser elegido miembro del CL se requiere por lo menos un año de militancia, dos para CZ o CR y 4 años consecutivos para el Comité Central.

Art. 23.- En la elección de los órganos de dirección del Partido se pondrán en práctica los principios de renovación, rotación, especialización, triple integración y continuidad.

CAPITULO V
DE LAS CELULAS

Art.24.- La Célula es el organismo de base del Partido y la primera escuela de los comunistas. Es el organizador político y de vanguardia, el estado mayor revolucionario en el seno del proletariado y el pueblo. Se organiza prioritariamente en los centros de producción o de masas. A través de la ella el Partido se vincula con las masas, las organiza, educa y moviliza revolucionariamente.

Art.25.- Se pueden constituir células especiales de acuerdo a las necesidades del Partido para el cumplimiento de tareas que requieren un determinado grado de especialización. Su organización y funcionamiento será autorizado por el Comité respectivo con la ratificación de la instancia superior.

Art. 26. Las tareas fundamentales de las células son las siguientes:
a) Estudiar y aplicar la Línea General, el Programa y el Estatuto del Partido; investigar la problemática de su centro de masas y estudiar la realidad nacional; vincularse estrechamente a las masas; escuchar sus opiniones y demandas, organizarlas y conducirlas a la lucha por la transformación social; poner en juego la critica y autocrítica y elevar la moral de combate de sus miembros;
b) Organizar el Partido y educar a las masas populares en el espíritu de la lucha de clases. Participar y conducirlas en la lucha por sus reivindicaciones y en la necesidad de la conquista del Poder político y la forja de la nueva sociedad;
c) Desarrollar la propaganda y agitación política en el seno de las masas, pugnando siempre por conquistar su confianza y dirección;
d) Fomentar una vida plena de solidaridad, fraternidad y amistad revolucionaria en el partido y en las masas;
e) Recaudar las cotizaciones, realizar actividades económicas y fortalecer el autosostenimiento partidario;
f) Educar y organizar al Partido y las masas en el espíritu de la vigilancia revolucionaria, su seguridad y contra la infiltración del enemigo de clase;
g) Ganar nuevos militantes y organizar nuevas células con los mejores hijos de la clase obrera y el pueblo;
h) Educar a la clase obrera y al pueblo en el principio del internacionalismo proletario.

CAPITULO VI
DE LOS CUADROS DEL PARTIDO

Art. 27.- Los cuadros son militantes cualificados del Partido en lo ideológico, político y orgánico, técnico o profesional, con firme espíritu partidista. Constituyen su columna vertebral y su contingente más importante en la elaboración y ejecución de la línea, programa, táctica del Partido, y en la conducción política o la construcción de comités y células. Los más eficientes y consagrados a la causa del proletariado y el pueblo deben ser quienes, preferentemente, integran los órganos de dirección. Los comités preparan, promueven, seleccionan y profesionalizan los cuadros de acuerdo a sus necesidades políticas, organizativas y técnicas.

Art. 28. La fuente fundamental de los cuadros se encuentra en el pueblo trabajador. Se forma en el seno partidario y en curso de la lucha de clases. Los cuadros del Partido deben asumir el estilo de trabajo de su fundador, JOSE CARLOS MARIATEGUI, y realizara cabalidad el trabajo de dirección política, vincularse constantemente a las masas, proceder a la investigación, cumplir ejemplarmente los deberes del militante, fortalecer los comités del Partido y potenciar las luchas y las organizaciones populares.

Art. 29.- La política de cuadros del Partido está al margen de cualquier consideración de privilegio o discriminación. El desarrollo y promoción de los mismos se sustentan en necesidades políticas, en la consagración a la causa del proletariado revolucionario y en la fidelidad al Partido. Es política del Partido incorporar a cargos de dirección a representantes de la mujer, la juventud y las minorías nacionales.

CAPITULO VII
DE LOS ORGANISMOS CENTRALES DEL PARTIDO

Art. 30. El Congreso Nacional del Partido se celebra ordinariamente cada cuatro años. En casos especiales el Comité Central puede convocar por su iniciativa o a solicitud de, por lo menos dos tercios del total de comités regionales, a congresos extraordinarios. El Comité Central puede aplazar la realización del Congreso Nacional Ordinario solamente en casos excepcionales. Vencido los plazos normales y ante la reticencia del Comité Central, los comités regionales pueden convocarlo, siempre que representen más de dos tercios de comités.

Art. 31.- Una vez convocado el Congreso del Partido queda abierta la discusión en todos sus organismos sobre los temas de la agenda, en base a los proyectos presentados por el Comité Central. Durante este período los militantes están facultados para discutir orgánicamente el temario y presentar documentos complementarios o alternativos. También pueden presentar proyectos de resoluciones.

Art. 32.- Corresponde al Congreso Nacional las siguientes funciones:
a) Debatir y resolver los asuntos concernientes a los informes del Comité Central sobre las políticas del Partido, la situación orgánica, la marcha de los principales frentes de trabajo interno o de masas y sobre cuestiones que considere el Comité Central;
b) Definir la Línea Política y Orgánica del Partido; fijar las orientaciones y las principales líneas de trabajo;
c) Modificar el Programa y el Estatuto del Partido;
d) Resolver, en última instancia, las ratificaciones, reconsideraciones o las apelaciones de medidas disciplinarias;
e) Definir el número de miembros del Comité Central;
f) Elegir al Comité Central y la Comisión de Control y Disciplina.

Art. 33.- Las decisiones del Congreso Nacional son válidas y obligatorias para todos los militantes y organismos.

Art. 34.- El Comité Central convocará, cuando lo considere oportuno, conferencias nacionales del Partido para discutir lineamientos específicos de trabajo. También podrán hacerlo en su jurisdicción los Comités Regionales, Zonales y Locales.

Art. 35. El Comité Central elegido por el Congreso Nacional es el organismo máximo entre un Congreso y otro; sus decisiones son igualmente obligatorias y válidas para todos los militantes y organizaciones del Partido.

Art. 36.- El Comité Central elige en su primera sesión plenaria al Buró Político, designa las secretarías respectivas entre sus miembros titulares y suplentes y conforma el aparato auxiliar de trabajo del Comité Central. Elige al Secretario General y al Subsecretario General del Partido, los que son miembros del Buró Político y del Secretariado. El Buró Político completa, entre sus miembros, el Secretariado.

Art. 37. Entre las sesiones plenarias del Comité Central, el Buró Político ejerce funciones de Dirección. El Secretariado es el organismo que ejecuta las orientaciones y tareas acordadas por el Buró Político.

Art. 38. Las sesiones del Comité Central, del Buró Político y del Secretariado son dirigidas por el Secretario General. El Subsecretario General asume la atención del trabajo cotidiano y suple al Secretario General en caso de ausencia de éste.

CAPITULO VIII
DE LA COMISION DE CONTROL Y DISCIPLINA
Art. 39.- El Congreso Nacional elige la Comisión Nacional de Control y Disciplina. Su Presidente será designado por sus miembros en su primera sesión. Los Comités Regionales harán lo mismo en su circunscripción.

Art. 40.- La Comisión Nacional de Control y Disciplina está encargada de velar por el cumplimiento de los acuerdos congresales, las disposiciones estatutarias, la disciplina del Partido y también promueve la educación de los militantes respecto a la aplicación de la disciplina y normas estatutarias. Estudia los casos de infracción grave a la disciplina del Partido. Propone las sanciones sobre los mismos, así como aborda los problemas disciplinarios tomados por los organismos intermedios o de base.

Art. 41.- Los integrantes de la Comisión Nacional de Control y Disciplina deben ser camaradas ejemplares del Partido, con una militancia no menor de cuatro años. Los integrantes de las comisiones similares en los Comités Regionales deben poseer una militancia no menor de tres años.

Art.42.- Las atribuciones de la Comisión de Control y Disciplina, para el ejercicio y eficaz cumplimiento de sus funciones serán definidas por su respectivo Reglamento.

Art.43.- Por la función que desempeñan, es incompatible ser integrante de un Comité y de la Comisión de Control y Disciplina a la vez.

CAPITULO IX
DE LA DISCIPLINA ESTIMULOS, FALTAS Y SANCIONES

Art. 44. El ejercicio de la disciplina es un ineludible deber de todo miembro del Partido, resultado de una concepción de la vida y de la libre emisión y discusión de opiniones; debe ser asegurada con una adecuada verificación de tareas.

Art. 45. El Partido hace expreso reconocimiento y estimula a los militantes y organismos que se distinguen en el cumplimiento de sus deberes y tareas revolucionarias; con tal finalidad promueve en todas las instancias la más sana emulación que fomente el avance ideológico y político de sus miembros, que refuerce el espíritu partidista y la fraternidad revolucionaria entre la militancia.

Art. 46.- Será sancionado disciplinariamente el militante que cometa las siguientes faltas:

a) Violación de la Línea General, del Estatuto y Reglamentos;
b) Irregularidades en el manejo de fondos y bienes del Partido, de las organizaciones de la clase obrera y del pueblo;
c) Trabajo divisionista y fraccionalista en el seno del Partido;
d) Fomentar relaciones horizontales entre organismos y militantes;
e) Actos de traición a la clase obrera, a las masas populares y al Partido; delación, infidencia o colaboración con el enemigo de clase;
f) Degeneración ideológica, política y moral; aforrarse a cargos partidarios, públicos o tareas asignadas en provecho personal o de grupo;
g) Acusaciones calumniosas, difusión de éstas, práctica de chismografía y liberalismo, actitudes de cualquier índole que dañen el prestigio del Partido o tiendan a desmoralizar sus filas o poner en peligro la seguridad de sus miembros;
h) Aventurerismo, provocación, degradación de clase (lumpen);
i) Incumplimiento de las responsabilidades de dirección y de tareas de militante;
j) Propiciar el arribismo caudillista y el culto al personalismo.

Art. 47.- Los militantes que sin causa justificada no participen de la vida interna del Partido, dejen de abonar sus cuotas mensuales y no cumplan sus tareas durante tres meses consecutivos serán considerados fuera del Partido por propia voluntad. Si un militante da muestras de apatía y no da signos de progreso a pesar de la educación que se le imparta, hay que persuadirlo a que se retire del Partido.

Art. 48.- Las sanciones disciplinarias se aplicarán según la gravedad de las faltas y el grado de responsabilidad del militante. Ellas son:
a) Amonestación simple en su organismo,
b) Amonestación severa con conocimiento escrito del Partido;
c) Destitución del cargo que ocupa en el Partido con pérdida del derecho a elegir y ser elegido por tiempo determinado;
d) Suspensión o separación temporal de la militancia;
e) Expulsión pública del Partido;
f) Otras sanciones revolucionarias;

Art. 49. El Comité Central está facultado para tomar medidas disciplinarias a militantes de cualquier organismo del Partido. Los Comités Regionales, zonales y Locales lo harán en las circunscripciones que les corresponde.

Art. 50.- Cuando un organismo de base o intermedio sancione a un militante con la expulsión, ésta será definitiva una vez ratificada por el respectivo Comité inmediato superior. El militante sancionado, acatando la decisión, tendrá derecho, si lo desea, a la revisión del caso y apelar ante las instancias superiores, inclusive ante el Congreso Nacional del Partido.

Art. 51.- Las infracciones a la Línea General y al Estatuto por parte del Comité Central y los Comités Regionales serán investigados por la respectiva Comisión de Control y sancionadas por el organismo dirigente inmediato superior. El Comité Central podrá determinar la intervención de un comité cuando las circunstancias lo ameriten. En caso de que la infracción cometida determine la remoción del Comité de dirección, el organismo respectivo convocará un evento partidario extraordinario de esa jurisdicción para regularizar tal situación.

CAPITULO X
DE LA JUVENTUD COMUNISTA DEL PERU

Art. 52.- La Juventud Comunista del Perú (JC del P) es la fuerza auxiliar y de reserva del Partido, que trabaja de acuerdo al Programa y la línea del mismo; se encarga de la educación, organización y movilización revolucionaria de los jóvenes obreros, campesinos, estudiantes, de la juventud en general.

Art. 53.- El Partido promueve, educa y dirige a la juventud Comunista

Art. 54.- La edad de los militantes de la Juventud Comunista del Perú será de 14 a 26 años. De acuerdo a su avance en la comprensión de la Línea, Programa y tareas del Partido, y cumplida satisfactoriamente su militancia en la JC del P, los jóvenes aptos podrán obtener la militancia del partido.

Art. 55.- La Juventud Comunista del Perú será orientada por el partido a través de sus comités y células. Tiene como organismo base a los círculos de la Juventud, en los que se organizan los jóvenes obreros, campesinos, mujeres, etnias, estudiantes, desocupados, siempre que acepten el Estatuto de la JC del P.

CAPITULO XI
DE LA ECONOMIA DEL PARTIDO

Art. 56.- El trabajo económico y financiero del Partido se basa en el autosostenimiento, ahorro máximo y control riguroso, línea de masas y apoyo en las propias fuerzas. «El pueblo financia a su partido y las bases a su dirección», sintetiza nuestra concepción y práctica del trabajo económico y financiero.

Art. 57.- Los recursos económicos y financieros son generados por el partido a través de sus comités y células apoyándose siempre en la línea de masas.

Art. 58.- La cotización de la militancia tiene profundo contenido ideológico. Indica la comprensión del autosostenimiento, la solidaridad camaraderil y la consistencia del espíritu partidista. El monto que abonarán los militantes y aspirantes será definido por el Reglamento.

Art. 59.- Las remuneraciones de los militantes por responsabilidades obtenidas por el partido, pertenecen a éste. Y a aquél se le otorgará una asignación de acuerdo a la función que ejerce.

Art. 60.- El Comité Central elegirá la Comisión Nacional Revisora de Cuentas e Inventario encargada de auditar los ingresos y egresos del órgano de dirección y de los organismos que se le encomiende, cuyo informe entregará al Comité Central y a la Comisión Nacional de Control y Disciplina. Los comités intermedios elegirán sus respectivas comisiones revisoras de cuentas e inventario. Para ser elegido miembro de la Comisión Revisora de Cuentas se requiere por lo menos tres años de militancia partidaria.

CAPITULO XII
DE LOS SIMBOLOS DEL PARTIDO

Art. 61.- El emblema del Partido está representado por una hoz y un martillo entrelazados por la silueta del territorio nacional y rodeado por una espiga de trigo y un tallo de maíz unidos por la base; en la parte superior, una estrella de cinco puntas y, en la inferior, las siglas del Partido Comunista del Perú (PC del P) y los términos Patria Roja, distribuidos en forma ovalada.

"La Internacional", Himno de los comunistas del mundo también es parte de nuestro patrimonio ideológico.

La bandera del Partido es un lienzo o tela de color rojo de forma rectangular, con el Emblema del Partido de color dorado en el Centro.

El partido cuenta con su Marcha Institucional.
El lema del Partido Comunista del Perú (Patria Roja) es !Proletarios del mundo, uníos!

CAPÍTULO XIII
DE LAS DISPOSICIONES TRANSITORIAS Y FINAL

I: DISPOSICION: El Comité Central establecerá los mecanismos más adecuados para dotar al Partido de su Marcha Institucional.

II: DISPOSICION: Mediante un plan específico y en un tiempo determinado el Comité Central creará las condiciones para organizar la Juventud Comunista del Perú.

DISPOSICION FINAL: El presente Estatuto entrará en vigencia a partir de su aprobación en el VII Congreso Nacional, quedando derogada toda disposición que contravenga su aplicación.
Perú, 10 de Noviembre del 2 000.
VII Congreso Nacional
PC del P (Patria Roja)
Ediciones CONACID VII Congreso Nacional.